En el país pasa lo que en el departamento de Sucre; una clase política rancia, egoísta, no pensante, apoltronada en zona de confort que se niega a dejar su comodidad y pretende seguir con los «esclavos electorales», que es como tienen al pueblo colombiano y sucreño.
El presidente Petro tiene razón en mucho, no en todo. El tema de inseguridad que no es culpa exclusiva del gobierno Petro, debe replantearse la estrategia de abordarlo en la etapa de inmediatez, que es solo una de las etapas, porque la raíz del problema es la desigualdad.
Se necesitan reformas de fondo y sintonizarse con ellas. El asunto es que se debe insistir en concertarlas inteligentemente, con límite de tiempo, para evitar la polarización, que no conviene a nadie. Teniendo claro, que si con quienes se busque concertarlas se las dan de muy «hinchados, entonces que se polarice.
No se debe permitir más el tema de la «vaca muerta atravesada»‘ que impide avanzar. Es el papel que feudalmente ha jugado la clase política de Sucre y de Colombia, a quienes hay que decirles que llegó el momento de todos. Esto no es sinónimo de no garantizar la propiedad privada que hay que proteger celosamente, pero a la propiedad privada, no a la corrupción privada legitimada. Esa hay que acabarla.
A los campesinos hay que darles tierra con asistencia social y cultura ciudadana de inversión empresarial, créditos fáciles, no teniendo que presentar la cédula de la tatarabuela para otorgárselos y colocándoles cuanta barrera se les ocurre, obligándolos al gota a gota.
Así mismo el IDEMA debe regresar y asegurar la compra de las cosechas a buen precio. La educación hay qué masificarla, la salud llevarla a la comunidad y fortalecer la familia. A eso hay que invertirle. No me canso de hablar del programa “cero cambuche” por una vivienda digna y las “baterías de empleo” en los barrios y poblados de Sucre, en el caso de este departamento, dejando de lado la vergonzosa cifra del 73.9% de inseguridad alimentaria.
La gente en Sucre no tiene para comer. Después se quejan los bandidos mandatarios de la inseguridad que ellos mismos siembran, empezando por el costo de las campañas.
En articulación con el gobierno nacional hay reformas que se requieren y estimulan la construcción de un ¡Sucre para todos! el cual propongo como precandidato a la gobernación.
Sucre con el 28% de necesidades básicas insatisfechas, duplicando el promedio nacional, con el municipio de Guaranda soportando el 98% de pobreza rural, aun así ¿pretendemos seguir iguales, como si nada? A esto hay que meterle trabajo, reformas, ganas.
Llegó el tiempo de la gente que está jodida, que son mayoría. Entre todos se saca el país y Sucre adelante; por eso el diálogo serio y sin engaños es necesario. No se le puede seguir mamando gallo al debate de la desigualdad y hay buscar la solución de ella.
Coletilla: Estoy atento que se le cumpla con el proyecto de gallinas ponedoras al corregimiento de Palmira y otros (Toluviejo -Sucre). Es de anotar que después de la protesta, la alcaldía de Toluviejo se comprometió con adición presupuestal para tener la intención de cumplir con el proyecto, anunció la comunidad.



