Imposible que todo el mundo sepa -menos los entes de control y el presidente Petro- como dicen en el departamento que el gobernador de Sucre lleva a «muerte» su ficha a reemplazarlo en la Gobernación, a costas del erario y nadie hace nada. Todo hace parte de las conversaciones «normales» de la campaña política. ¿Por qué tenemos que aceptar esas negociaciones e injerencia como normales, si no lo son?
¿Nadie sabe que Héctor Olimpo se reúne con jefes políticos del departamento, acuerda cuotas burocráticas, reparte prebendas, todo alrededor de las elecciones de octubre?
La participación en política de un mandatario coloca en desventaja abismal al resto de aspirantes. Esto es un atentado a la democracia y causa de nuestra paupérrima realidad. No se puede convertir a la Gobernación de Sucre en un ente heredable. Es indigno.
Sería injusto decir que Héctor Olimpo Espinosa Oliver es el único gobernador de Sucre que participaría en este demoníaco juego, pero si puede ser el primero al que los entes de control pongan en cintura.
Lo correcto es que la procuraduría lo suspenda del cargo de manera inmediata y no que salgan con el cuento que el ciudadano es el que debe presentar pruebas, donde a los que les pagan para ejercer su labor es a ellos. Si quieren hacer algo por los jodidos de Sucre, que se encuentra en la vergüenza del puesto 23 de competitividad, su gente aguantando hambre y viviendo en cambuches, entonces háganlo ya. Siendo un poco tarde, pero más vale tarde que nunca.
¿Nadie sabe que Héctor Olimpo organiza encuestas de sus candidatos, negocia quien lo reemplazará, coloca la «maquinaria» administrativa a sus intereses políticos de las elecciones de octubre? ¿Nadie? Es escueto y público.
¿Tampoco saben que los que ponen los votos en Sucre bajo la figura de la » esclavitud electoral» tienen su representación en el gobierno departamental ni que son el engranaje de esa maquinaria?
Si los entes de control no suspenden a Héctor Olimpo para dar transparencia al proceso electoral de octubre, entonces hago un llamado a los precandidatos a la gobernación de Sucre que se redacte un documento público retirándonos de la contienda y dejando que aspire solo su ficha para gobernación de Sucre, oficializándole así un proceso delictivo y por tanto unas elecciones ilegítimas.
Es común y silvestre decir que Héctor Olimpo es quien colocará a quien le suceda porque es «el que tiene la plata» ¡Que descaro!
¿Cuál plata? ¿La de la Gobernación? ¡Quien ha dicho que eso es de él! Ese dinero pertenece a los que tiene viviendo en cambuches.
¿Qué dicen actores políticos como María del Rosario Guerra, José Guerra de la Espriella?
¿No saben lo que está pasando o también participan y empatan con una misa? Cuanta burla a Dios que no es idiota. ¿Por qué nadie ve? ¿En qué momento legitimamos este actuar? ¡Qué tristeza! Necesitamos un Sucre para todos.




