Los últimos suceso acaecidos en los alrededores de Moscú con la presencia de los Mercenarios del grupo Wagner con la comandancia del miliciano jefe Yevgueni Prigozhin, nos indican que la nueva Bestia Negra del mundo contemporáneo, catalogado como un psicópata narcisista con elevados rasgos antisociales llamado Vladimir Putin, se le está cayendo la estantería de dictador.
¿Pero quién es ese hoy famoso mercenario Yevgueni Prigozhin? Es una historia para Ripley, de un seudo oligarca hostelero ex amigo de Putin y su cocinero de cabecera, con un exquisito prontuario, de delincuente corrupto con contratos de Estado, a presidiario con más ocho años en siniestras cárceles por múltiples delitos, pasó a comandar un grupo paramilitar respaldando en sus inicios a Vladimir Putin en trabajos sucios del Kremlin para disolución de conflictos y de pasar a ser un aliado de la bestia en su guerra conta Ucrania, ahora, por efectos monetarios, volteó la torta y se convirtió en su contrincante.
La psicopatología y psicopatía sadomasoquista de Putin, están altamente en entredicho cuando una columna de los citados mercenarios rebeldes, avanzaba con paso sostenido hacia el norte de Rusia y se encontraban a las puertas de su amada Moscú, después de haber controlado la ciudad de Rostov del Don, llama la capital del sur del estado, centro cultural por excelencia de la Federación de Rusia, con bella arquitectura y monumentos antiguos, así como museos y santuarios religiosos y colindante a la frontera con Ucrania
Lo de admirar en dicho suceso son las expresiones de alegría de cientos de habitantes de Rostov, que desafiaron la soberbia de Putin y salieron a las calles a aplaudir y ovacionarlos muy a pesar que en la carretera colindante se encontraban las fuerzas de seguridad rusas, que no hicieron absolutamente nada para evitar la invasión y mucho menos el desahogo de la población que se encuentra cansada de la fratricida guerra política-económica.
El pasado 25 de Junio se cumplieron 16 meses del conflicto y han sido vanas las acciones de guerra de Putin para derrotar al presidente Volodimir Zelensky e instalar en Ucrania un gobierno satélite de Rusia, cuando los enfrentamientos han dejado según las Naciones Unidas más de 30.000 civiles muertos, cifras mayores a 20.000 heridos, incluyendo niños, y niñas, a más de destrucción de miles de infraestructuras de transporte, hospitales, viviendas, escuelas y guarderías provenientes de la mente irracional de la nueva bestia mundial que con desparpajo se ríe ante las vicisitudes y sigue en su escalada asesina sin contemplación alguna, sin importarle la suerte de su propio pueblo cuando en sus tropas tienen más de 50 mil soldados muertos en combate y millones de refugiados y desplazados.
Lo ideal de un dictador es permanecer y extender su poder, Putin, con su fría imagen y sin mostrar ningún tipo de remordimiento por sus acciones en contra de la humanidad, considera que una negociación de paz es de una sola linea, no de lado y lado, es decir solo negocia al ganar-ganar, quien desea extender su dominio considerándose como excelso dictador que ha permanecido agazapado en el poder por más de 25 años, primero como director de la KGB en 1998, luego primer ministro del gobierno de Yeltsin, en el 2000 elegido presidente tras la dimisión de Yeltsin y reelegido hasta el 2008. Por constitución no podía ser reelegido y le dio paso a su primer ministro Dmitri Medvedev, siendo él, quien manejaba el poder presidencial tras bambalinas, para luego y después de enfrentamientos con sus opositores, ser elegido en el 2012, hasta nuestros fatídicos días.
El dictador Vladimir prometió aplastarlos ya que los comparó como los sucesos de la Guerra Civil rusa de hace un siglo y nada de raro tiene que esa clase de país invasor potencialmente fuertes en armas nucleares quieran regresar a los sucesos de Hiroshima y Nagasaki, con el aumento de Ojivas y la negativa a la desnuclearización, para acabar no solo a los mercenarios, sino la estoica población Ucrania y su patriótica fuerza de combate, sin importar que las propias Ojivas caigan en su propio pueblo cansado de una guerra que parece no tener fin.
La bestia negra está herida…y sus decisiones, cuando está moribunda, pueden ser peligrosas y fatales…el mundo debe estar alerta…



