Los sucreños padecemos la inclemencia de los látigos de Héctor Olimpo Espinosa Oliver, que cuál Iscariote traicionó a su pueblo, que guardó esperanza sin pensar en la podredumbre del corazón del ahora inventor de amenazas a los precandidatos, que en mi caso no ha pasado.
La miseria que sufre esta tierra es de lágrimas eternas, donde la suerte está echada y nadie hace nada, ante el cuervo que les sacará los ojos. Todos esperan con regocijo y complacencia que los descuarticen. No ven ni sienten la candela y el cuchillo.
Tenemos un déficit en Sucre de vivienda, de las cuales en Sincelejo el cualitativo es de 6.000 y de 19.000 cuantitativo, siendo el global en el resto de los municipios del territorio el cuantitativo de unas 40.000 viviendas y cualitativo de 120.000 aproximadamente.
Cualitativo se refiere a viviendas existentes sin condiciones dignas y cuantitativo son las que no se han construido y faltan para cubrir la necesidad de techo a las personas.
Me informan que hace 12 años no se presenta un programa de vivienda integral con impacto en la población que hoy indignamente vive en invasiones. Mientras «La Patrona» Karina Espinosa Oliver se hace una mansión en la administración de su hermano, que no pueden ellos justificar con su almohada, ahora con Dios. Entre tanto los descamisados acuestan en sus casas de cartón a sus hijos con un pedazo de pan como única comida.
La burla continúa con la candidatura de Lucy García a la Gobernación, mientras María del Rosario Guerra, como Karina Espinosa, pasan las pepitas del Santo Rosario y Joselito Guerra se baña en agua bendita, al tiempo que la miseria por los corruptos actos, masacra niños sucreños ¡Qué miedo! !Que tristeza! ¡Que dolor! ¿Con que cara le ven el rostro a La Virgen? Créanme que a Héctor Olimpo y su recua, Dios les cobrará con intereses.
Héctor Olimpo va a hacer lo que le toque por secuestrar el poder. Comenzaron con Mario Fernández Alcocer, con quién se han sentado a manteles y hoy lo descuartizan, sin despeinarse. Sin que Mario sea un canonizable, no deseo estar en su pellejo, porque tendrá -si la concreta- la candidatura más amarga en la existencia de Sucre, pasará defendiéndose de los que quieren golpearlo a él y al presidente Petro, sin poder Mario siquiera hacer campaña y Héctor Olimpo riendo diabólicamente, como ya lo ha hecho refiriéndose a él. ¿Cómo terminará esa carnicería? no sé, pero conmigo no cuenten jamás para hacerle daño a Mario, a quien conozco desde adolescente.
Soy temeroso de Dios y me preocupa es mi Sucre de las casas de cartón, donde las esperanzas están perdidas con unas elecciones que se reducen a la rebatiña del dinero, burocracia, contratos como negocios propios. Alguien como yo que desea hacer las cosas bien, por un Sucre para todos, la única posibilidad de concretar el ideal de la Gobernación, en un departamento donde un gran estadista dice que se compra el 70% de la votación, entonces esa posibilidad de llegar sería un milagro. En esta sociedad de valores invertidos, dice mi amiga del alma, Malena: » Tavo, los milagros pasan» ¿Será Male? digo yo. Se le arruga a uno el corazón.



