“…La pregunta que nos hacemos, es ¿que ese cuento del ANTROPOCENO? Lo entendemos como un concepto cultural-geológico…”
Creíamos que las predicciones apocalípticas que nos enviaba Nostradamus eran las señales a tener para darnos cuenta que las cosas futuras prescritas con la influencia de los astros, eran las que nos pondrían a temblar cuando maquiavélicamente le dio a conocer a la humanidad que se prepararan por la llegada de eventos proféticos que sucederían, ya que según el susodicho Nostra, era un visionario de Dios y recibía señales cósmicas especialmente cuando se presentaban movimientos cíclicos.
Del médico sin título, que también se las picaba de astrólogo, matemático, vidente, filósofo, y alquimista, parece ser que tuvo sus émulos en el presente político del mundo, especialmente en Locolombia, cuando en plena campaña política utilizan terminología esotérica difícil de leer e interpretar al estilo de Nostradamus para conscientemente engañar a los incautos votantes prometiendo y estigmatizando a los ilusos por lo que se supone sucedería sino los eligen y las desgracias que padecerían por tal razón y más cuando en el mando se encuentra el oponente de turno.
La pregunta que nos hacemos, es ¿Qué ese cuento del Antropoceno? Lo entendemos como un concepto cultural-geológico que nos traslada a fenómenos naturales de antaño un poco apocalípticos que pueden marcar el inicio de una nueva época con profundas amenazas planetarias, y para conceptualizar a que nos referimos, damos trasladamos al Programa Internacional Geosfera-Biósfera (IGBP, por sus siglas en inglés), con sus científicos Paul Crutzen, químico neerlandés ganador del premio Nobel de química en 1995 por su trabajo sobre química atmosférica y Eugene Stoermer Ph.D., profesor erudito, pionero en investigaciones de varias áreas de las diatomeas o algas unicelulares con especial énfasis en las especies de agua dulce de los Grandes Lagos de América del Norte.
Pues bien, estos señores, nos dicen que el Antropoceno es una reencarnación o nueva época de los seres humanos, pero alegaron que ello no era nuevo, sino que tuvo sus inicios en el siglo XVIII con la revolución industrial, pero como en el mundo de las ilusiones y especulaciones hay diversidad de conceptos para que cada uno de ellos quede registrado en la historia, otros émulos de Nostradamus, aseguran que no fue así, sino que inició en el siglo XVII, cuando los invasores europeos se dieron a la tarea de colonizar América aniquilando a más de 60 millones de comunidades de nuestros antepasados dejando desbastadas nuestras tierras que más tarde se convirtieron en selvas amazónicas.
Aseguran los susodichos, que el aumento de la vegetación capturó enormes cantidades de dióxido de carbono de la atmósfera ya que el CO2 es considerado el principal gas de efecto invernadero producto de las malas mañas del ser humano, pero para otros, la historia es todavía mucho más remota, y nos dice que el tal Antropoceno es parte de la historia de las sociedades nómadas en lo que hoy llamamos la revolución neolítica con sociedades permanentes donde los humanoides, por efectos del modernismo de la época, alteraban grandes porciones de tierra, cultivando y domesticando animales para su manutención, dejando huellas que hoy permanecen en el registro geológico.
El mundo debe prepararse para lo que viene, podemos inferir que se trata de la hambruna o la inseguridad alimentaria y todas las formas de malnutrición y desnutrición, ligado a la lucha contra la inflación, el empleo, la energía limpia y sostenible, el cambio climático, el calentamiento global y la lucha permanente contra las emisiones de gases de efecto invernadero que irremediablemente tienden agravar el inicio del Antropoceno.
La aceleración del deshielo es apocalíptica, es una nueva época geológica impulsada por la humanidad que está en proceso y se la ha denominado Antropoceno.
No es cuento lo que vemos hoy en día, desde años atrás se conoce que la tierra se calienta y en varias partes del mundo, ello se da dos veces más que el promedio normal, se observa el aumento de los niveles del mar, el drástico cambio de los ecosistemas, las migraciones masivas de aves con virus incluido, la muerte aparentemente inexplicable de especies y fenómenos meteorológicos.
El impacto está a nuestras puertas ya que el Homo Sapiens moderno muy poco le importa los cambios en la Tierra y las fuerzas naturales son desbastadoras que combinadas nos acerca al Antropoceno.



