“seudo periodistas se han convertido en GÁNSTER DE LA POLÍTICA NEGRA y son especialistas en difamar, tergiversar, avergonzar, estigmatizar…”
Colombia es un país que le gusta la política, vive de la política, pelea por política, y siempre la política infiere en casi todas las tertulias y muchas veces desencadena en actos bochornosos e irrespetuosos cuando uno o todos los interlocutores creen tener la verdad sobre sus creencias, candidatos o partido político.
La pregunta que siempre nos hacemos es ¿…que hacer para que dichas discusiones sean abiertas y respetuosas? Difícil respuesta, y ello lo estamos viviendo actualmente con la proliferación de la propaganda negrea que ha hecho metástasis en las redes sociales, de tal manera que se ha expandido un escenario donde seudos periodistas se han convertido en GÁNSTER DE LA POLÍTICA NEGRA y son especialistas en difamar, tergiversar, avergonzar, estigmatizar e intentar acabar o derrocar a su contrincante político de una manera vil que tiende en delito penal.
Una vez identificado el concepto profundo de la propaganda negra y con la aparición en las redes sociales de Facebook, Instagram, WhatsApp, Messenger, Instagram, WeChat, TikTok, QQ, Douyin, Sina, Weibo, Telegram, Snapchat y Twitter, estos GÁNSTER emiten impresionante cantidad de información falsa como una herramienta política de marketing y se ha virilizado de tal manera que ya hace parte de una profesión malévola o un arte maquiavélico especifico.
Según la Registraduría, éste 29 de octubre de 2023, se elegirán en Colombia 32 gobernadores y 418 diputados que conformarán las asambleas departamentales. Así mismo, 1.102 alcaldes y 12.072 concejales de todos los municipios del país, incluyendo Bogotá; así como a los 6.513 ediles que conformarán las Juntas Administradoras Locales (JAL).
Cada vez que se inicia en Colombia una contienda electoral, se popularizaban los famosos dichos “…el que busca encuentra…” o “…el que escarba…encuentra…”. ¿Quién en su santo vivir no tiene un escondido o escondrijo bien guardadito…? Pero ahora, la situación es diferente, se trata de la violación de los derechos fundamentales, la honra y la reputación de las personas, sin importar la democracia, la libertad política de aspirar a un cargo de elección popular y ser elegido por nuestra sociedad
Estos gestores o impulsadores de la propaganda negra en las redes son pagos por políticos o empresas que desean desprestigiar o desmoralizar la imagen del adversario, sin importar las consecuencias sociales o familiares que ello pueda acarrear, las posibles amenazas producto de dichas falsas apreciaciones y los daños colaterales.
Lo que no han entendido los susodichos de la propaganda negra, es que sus actuaciones tienen acciones legales, donde el imperio de creerse con libertad de expresión y de opinión, de ser el más fuerte, anarquista y sin escrúpulos, está regulado en las redes sociales y así lo ha establecido la Corte Constitucional, “sentando principios sobre el impacto en los derechos fundamentales de las personas individuales y la responsabilidad de los administradores de las redes sociales respecto de la facilitación de la comisión de conductas potencialmente delictivas” Sentencia SU – 420 (12, septiembre, 2019). M.P.: José Fernando Reyes Cuartas. Corte Constitucional. Sala Plena, 2019.
La Corte también fue claro en expresar: “la utilización de estas plataformas debe cumplir con ciertos parámetros que permiten establecer cuándo se utiliza indebidamente la tecnología con el fin de transgredir derechos civiles, y advirtió sobre la difamación y desinformación en tiempos en donde las noticias falsas se apoderan de la opinión pública y se propagan rápidamente a través de los distintos escenarios digitales”.
No podemos permitir que la propaganda negra se apodere de las redes intentando influenciar sobre las mentes sociales de nuestra población, para direccionarlas y desestabilizarlas como arma psicológica de masas a fin de que los aspirantes contrincantes sean derrotados y poder los patrocinadores de los engendros de la propaganda negra, perpetuarse en el poder.
Los que están utilizado la propaganda negra como medio de impulsar sus campañas, juegan a la doble moral de la política al utilizar epítetos que pueden ser bumerang cuando se trata de enfocarse en temas delicados donde más le duela al contrincante, lo desmoralice, no solamente a él sino a su entorno sin importar la información inventada, lo que importa es vender la imagen de su candidato como cualquier producto de consumo
Los internautas no deben caer en comentarios desobligantes, más bien, intentar buscar si la información es verídica o falsa para no desencadenar en tragedias, separaciones y enemistades.



