Mi gran ilusión es ser gobernador de Sucre para servir al departamento que bajó de categoría, que tiene un déficit de 59.000 viviendas, donde la inseguridad alimentaria es del 73.9%, que en lo que va del año 2023 van casi 200 homicidios.
El departamento del robo de la vía Las Tablitas -San Marcos y el mismo donde en pandemia trataron de hacer un sobrecosto de los mercados robando a los necesitados sucreños que lloraban sus muertos. Donde la fusión de sus tres principales hospitales es arbitrariamente realizada, para posteriormente garantizar su privatización. El departamento donde nos han quitado todo, hasta la camisa. De allí que nazca la protesta de los descamisados.
Bien, de ese departamento he querido ser su Gobernador y al día de hoy ha sido imposible, porque es un territorio donde se compra el 70% de la votación a este cargo de elección popular. Como no estoy dispuesto a cometer semejante crimen a la democracia sucreña, entonces no he realizado mi sueño. En lo que a mí respecta el compromiso es servir, jalonar el progreso de Sucre, a ello le voy a apostar desde la Asamblea.
En la Asamblea Departamental, si bien es cierto no se tiene la maniobrabilidad de la Gobernación, también es real que se puede aportar para direccionar las ordenanzas que tengan que ver honradamente con el bienestar de los Sucreños, controlando que los corruptos no continúen masacrando este noble territorio y se recupere el debate argumentado en la Duma, que hoy solo ostenta el vergonzoso pupitrazo que nos sume en el atraso y la vergüenza de la mancomunada corrupción entre ella y quién ejerce de gobernador (a).
Créanme que con Gustavo Montes en la Asamblea, vuelve a hacerse sentir la voz del pueblo.
La Mojana y El San Jorge tendrán su doliente en la Asamblea. Igual Sincelejo, la Sabana, el Golfo de Morrosquillo, Los Montes de María, convirtiéndome en una brújula del ejecutivo departamental para que se le cumpla al maltratado Sucre, antes que a los socios económicos y políticos de las campañas que los llevan amarrados a esos cargos a desangrar el presupuesto departamental.
Pensar y forjar un gran departamento es posible, donde San Marcos recobre su importancia, se le brinden herramientas de progreso a los campesinos, pescadores, ganaderos, agricultores, los jóvenes tengan la oportunidad de educarse en una universidad y los recursos no paren en el bolsillo de los particulares, sino en inversión de vías más que necesarias en Sucre. Dónde Sincelejo vuelva a ser señorial, su seguridad sea posible y los cambuches desaparezcan para dar paso a un ambicioso programa de vivienda.
El Golfo de Morrosquillo sepa que con Gustavo Montes en la Asamblea serán tenidos en cuenta y la vía de Toluviejo a Chinulito tendrá quien clame por ella para que los dejen de tener en el olvido. San Onofre, Santiago de Tolú y Coveñas no mendiguen obritas, sino encuentren en mi un soporte que luche por el gran proyecto educativo de sus jóvenes y desarrollo turístico agropecuario de la región.
Me comprometo con Sucre, con el sector salud, campesino, ganadero, agricultores, comerciantes, pescadores, jóvenes, mujeres, mototaxistas, ancianos, población LGTBI en general con Sucre a ser esa brújula que perdió la arrodillada Asamblea. Ejerceré el control político necesario que nos lleve sin egoísmos y mezquindades a combatir la desigualdad. Los invito a que me acompañen desde la Asamblea a construir un ¡Sucre para todos!



