Durante un proceso investigativo que duró aproximadamente 8 meses liderado por el Gaula de la Policía Bolívar en coordinación con Gaula Militar y la Fiscalía General de la Nación, fue desarticulada una banda delincuencial dedicada a la extorsión. Delinquían desde centros carcelarios haciéndose pasar por grupos al margen de la ley como ELN, las disidencias de las FARC y AGC.
El desarrollo investigativo fue ejecutado de manera simultánea en Bogotá, Medellín, Bucaramanga, Valledupar, Soledad, Sincelejo, Calarcá, Cartagena de Indias y Magangué, Bolívar.
Se produjeron 17 capturas 2 de ellas mediante diligencias de allanamiento y registro, 8 en vía pública y 6 notificados en centros carcelarios por el delito de extorsión.
La estructura delincuencial conocida como “Los Bróker”, delinquía en varias ciudades del país y tenían injerencia en los municipios de Magangué, Cicuco, Talaigua Nuevo, Hatillo de Loba, Mompox y Barranco de Loba.
En Magangué, fueron capturados siete de ellos, entre los que se encuentran alias “Fauth”, presunto cabecilla de esta estructura y quien tiene anotaciones por hurto, tráfico, fabricación y porte de estupefacientes; alias “Jordi”, alias “Eloy”, alias “Tres Pelos”, alias “Peligro”, alias “Cuadrado” y alias “Vladimir”, este último tiene anotaciones judiciales por homicidio.
En Bogotá fueron capturados alias “Geovany” y alias “Yesica”, quien tiene anotaciones por estafa, en Valledupar alias “Martha” y alias “José”, en Soledad, alias “Yeny”, en Cartagena alias “Brayan”, en Medellín alias “Yulieth”, en Bucaramanga alias “Karol”, en Calarcá alias “Ángela” y en Sincelejo alias “José Braker”
Seis de los capturados pertenecientes a esta estructura delincuencial, delinquían desde centros carcelarios y se hacían pasar como integrantes de grupos al margen ilegal para generar temor a docentes, quienes eran sus mayores víctimas, y también a comerciantes, ganaderos, trabajadores del sector de la salud y empleados públicos.
Exigían un pago quincenal y mensual desde 100 mil pesos, hasta 20 millones de pesos, que debían consignar por entidades de recaudo de dineros y números de cuentas bancarias asignadas para no atentar contra su vida y la de sus familias.
Algunos internos de centros carcelarios donde estaban recluidos estos delincuentes, también eran víctimas, pues les hacían pagar cuotas quincenales de 20 mil pesos para poder ingresar colchonetas y otros elementos, y si se negaban a pagar, eran amenazados con ser abusados sexualmente.
Los 17 capturados fueron dejados a disposición de la Fiscalía General de la Nación por el delito de extorsión, a 15 de ellos un Juez de la República le dictó medida de aseguramiento en centro carcelario y a dos de ellos le dieron libertad tras comprobarse que eran instrumentalizados para el cobro extorsivo.



