El material probatorio revela que el hombre le pegó en repetidas ocasiones al niño porque «le molestaba su llanto», hasta tal punto que lo mató. Medicina Legal confirmó que la muerte se produjo por daño cerebral y hemorragia interna.
El crimen ocurrió en la vereda Patio Bonito de Pensilvania, Caldas. El victimario identificado como Edwin Pinedo Henao, fue imputado por homicidio agravado y condenado a 40 años de prisión.
Según las investigaciones, la madre del menor asesinado comenzó a vivir con el homicida de su hijo a finales del 2021, y en enero de 2022 las agresiones comenzaron. Los abusos llegaron a tal punto que la mujer se vio obligada a denunciarlo ante la Comisaria de Familia, que le dio una orden de alejamiento. La Fiscalía asegura que tiempo después la mujer volvió a vivir con el hombre porque «había quedado embarazada y dependía económicamente de él».
Cuando la madre del bebé tuvo una cita médica, el 12 de agosto de 2022, lo dejó a cargo del asesino. La sentencia expresa que al llegar a casa encontró a su hijo de tan solo 21 meses con lesiones en la parte izquierda de la cara, ojos y testículos. Al pedirle explicación al agresor, este dijo que, «ante un descuido, el niño se había caído de la cama».
Tres días duró la agonía de esta madre que de inmediato, al ver a su hijo malherido, lo llevó al centro asistencial de Bolivia en Pensilvania, Caldas. De ahí el menor fue remitido al centro asistencial de Manzanares y, finalmente, a uno de Manizales donde falleció el 25 de agosto.
La necropsia realizada por el Instituto Nacional de Medicina Legal reveló que el menor sufrió una muerte violenta por una hemorragia y un daño cerebral causados por un trauma craneoencefálico. Además, se encontraron otras lesiones en su cuerpo que evidenciaron que fue maltratado en diferentes ocasiones.



