«Mi hija de 15 años tuvo que salir del estadio de Barranquilla. Dirigieron el cántico de la oposición contra ella, una mujer menor de edad. Cobardes», así trina con dolor el presidente Gustavo Petro y con razón. Me uno a ese reclamo.
Pero no es trinando presidente que se enfrenta esa sintonía que los «dueños» y enquistados del país están logrando canalizar en sus propias narices.Tome decisiones de fondo.
Comience por el precio de la gasolina que está afectando a todos, desde mototaxistas que son millones, pasando por los tenderos, sin excepción han visitado una estación de gasolina, así sea de parrillero y lo primero que hacen es correrle la madre a usted. No de esa papaya, ni asuma ese costo.
Todos los sectores están sintiendo el golpe. Bájele el precio a la gasolina que si lo hace, el mundo no se va a acabar, menos Colombia y la naturaleza continúa. Esto sigue. Así entra en sintonía con la masa. El hueco fiscal de la gasolina no es el fin del mundo. Hacerlo generará una sensación real de alivio. Se puede.
Así mismo no ceda un ápice en el tema de quitarles el corrupto negocio de las EPS a los «criminales» sin pistola pero con miles de muertos encima. Esas ganancias de las EPS pasan a los hatos ganaderos y propiedades privadas envéz de engrosar la calidad en la prestación de los servicios, que hasta omiten en hacerlos.
Las diarreas de los corregimientos, zona rural, incluso urbana la atienden las mamás y las cobran por millones la UPC de los carné. Jamás en el corregimiento ven a un médico en firme ¡Jamás! Hay que romper con acciones de mejoramiento, sin tanta filosofía, la rosca que evita que usted se sintonice con la masa.
Acabo de pasar por un ejercicio de Asamblea de Sucre, donde el contacto con la gente fue lo más valioso, y las ganas estaban pero la falta de herramientas de poder que usted las tiene, hacen imposible romper ese cerco de miedo. La gente quiere, pero el temor a los que los esclavizan puede más que las ganas de ellos.
Tenga su medio de comunicación afín. Si se siente bien con revista CAMBIO, entonces tratelos como reyes y deles rienda suelta. No los deje pisar el suelo. Igual haga con su desorientado círculo de poder que tiene que reorientar y parele macho a los críticos mal intencionados. Páresele a todos esos parásitos de expresidentes y con nombre propio denúncielos. No se deje.
El que quiera hablar que hable. Que no lo aculillen con Nicolás o el que sea. ¿Quién es más pecador? ¿Los expresidentes o usted? «Cuanto más tablas» dijo el corroncho.
Reorganice su equipo. Llame a los que le ayudaron a hacerse presidente, y otros más. Eso se puede recomponer. No se obstine. Busque salidas que las hay, pero recuerde -suena paradójico – a la culebra se «mata» por la cabeza. Prepárese para convocar la constituyente y revocatoria del Congreso, dedíquele tiempo, no le tenga miedo a eso, aún en plena crisis de popularidad. Tire y cape. Atrévase.
Baje la gasolina, de el golpe de salud y expliquémosle a la gente como es el cuento real. Yo mismo escuché a Uribe en una intervención manipuladora de la salud. Me le paré, diciéndole que lo que él decía no era así. Entendieron, hasta me aplaudieron. Hubo freno en seco. Los videos de ese escenario en Sincelejo deben estar. ¿Usted con herramientas y se deja dar tanto? Eso es increíble. Hay tiempo, herramientas, ganas para que esto salga adelante, con un país más JUSTO.
Tienen y han tenido siempre a la gente comiendo mierda; es tal el poder de esclavitud y dominación que la misma gente está contenta con el «menú», muy a pesar que por ejemplo en Sucre hay un déficit de mejoramiento de 126.000 viviendas y 59.000 nuevas viviendas, aun así viviendo en cambuches aplauden a sus verdugos. Lo que pasa es que todos sin excepción han pasado por una bomba de gasolina, así sea de parrillero, viene el madrazo y dele… Por poner solo un ejemplo. No, así no es. Actúe presidente Petro, sin tanta vuelta, que todavía tiene capacidad de movimiento. Muévase que si se puede.



