Un perro antipólvora adscrito al departamento de Policía Bolívar se ha convertido en una figura clave para proteger a niños, niñas y adolescentes durante las fiestas de navidad y fin de año. Se trata de «Oker», un canino entrenado cuyo objetivo es prevenir que sufran quemaduras debido al manejo irresponsable de la pólvora.
En recientes operativos, «Oker» ha logrado incautar pólvora a dos vendedores ambulantes quienes pretendían comercializarla de manera indiscriminada. Estas intervenciones han evitado que estos materiales peligrosos lleguen a manos de menores y causen daños irreparables.
El coronel Alejandro Reyes Ramírez, destaca la importancia de estar un paso adelante de los vendedores irresponsables de pólvora. “En este sentido, «Oker» se ha convertido en una amenaza para aquellos que intentan comercializar estos productos ilegalmente en plazas y parques durante las festividades”.



