En un emocionante encuentro disputado en el estadio Atanasio Girardot, Independiente Medellín y Junior de Barranquilla se enfrentaron en el juego de vuelta de la gran final de la Liga BetPlay 2023-II. Con un marcador de 2-1 a favor del Medellín en el partido de vuelta y un global de 4-4, todo se definiría desde el punto del penal.
Después de la victoria de 3-2 a favor del Junior en el juego de ida, Medellín salió al campo con la firme intención de darle vuelta a ese marcador. Desde los primeros minutos, ejercieron una intensa presión sobre el arco del tiburón, logrando marcar rápidamente el descuento.
Fue en el minuto 14 cuando Medellín logró ponerse en ventaja y empatar la serie 3-3 gracias al defensor uruguayo Joaquín Varela, quien aprovechó un tiro de esquina de Edwuin Cetré para marcar un espectacular gol de cabeza.
Este temprano gol llenó de ilusión al equipo poderoso, que continuó generando susto a su rival. En el minuto 37, el capitán Daniel Torres, tuvo la oportunidad de rematar y marcar el gol, pero el VAR intervino para revisar una mano del volante y la jugada fue anulada.
Con una mínima diferencia en el marcador al descanso, se esperaba que ambos equipos propusieran más en el complemento para luchar por el título.
Fue el Medellín quien salió decidido a arrasar con el Junior en la segunda mitad, logrando ampliar la ventaja al minuto 56 con un gol de Edwuin Cetré. El goleador del equipo cumplió con la ley del ex al convertir un remate de media distancia imposible de detener para Santiago Mele.
A partir de ese momento, el Junior no encontró su juego en el terreno y comenzó a cometer faltas constantes que afectaron su ritmo. Sin embargo, las pocas ideas del Junior permitieron que Medellín aprovechara la situación, aunque Anderson Plata y Brayan León no lograron consolidar el gol que les asegurara el título.
Poco a poco, Medellín se fue resguardando y le dio al Junior la oportunidad de atacar, pero los dirigidos por Arturo Reyes no encontraban la vía para el empate global.
Sin embargo, en el último suspiro, el Junior logró el gol agónico que llevó la final a la tanda de penales. Vladimir Hernández se quedó solo frente al arquero y lanzó un disparo imparable para Andrés Mosquera Marmolejo. La serie quedaba igualada.
La definición desde el punto del penal mantuvo la emoción en la final. Junior anotó primero con Carlos Bacca, mientras que Daniel Torres, falló su disparo, dando inicio a la conquista de la décima estrella para el tiburón.
El gol del título estuvo en los pies de Léider Berrío, quien no falló y marcó el 5-3 en los penales, dando a Junior el campeonato que tanto ansiaban después de cuatro años de sequía. La euforia invadió a los jugadores y a la afición, que celebraron esta victoria histórica. Entre tanto en Barranquilla se prendió la fiesta por la victoria de su equipo del alma.



