En un esfuerzo conjunto liderado por Cementos Argos y la Fundación Grupo Argos, la iniciativa «Creamos Valor Social» del Grupo Empresarial ha materializado mejoras significativas para 296 personas en Barú, Bolívar, a través del programa Hogares Saludables.
Cementos Argos, la empresa de cemento del Grupo Argos, ha marcado la diferencia entregando 150 mejoramientos de vivienda, distribuidos entre 88 hogares en Santa Ana y 62 en Ararca, corregimientos de Barú. Este programa se ha centrado en reemplazar los pisos de tierra por pisos de concreto, una intervención que no solo dignifica los entornos de vida de las comunidades, sino que también contribuye a la reducción del riesgo de enfermedades.
«En Argos estamos convencidos de que a través de este programa aportamos enormemente al bienestar y la calidad de vida de las familias mientras contribuimos al cierre de brechas de equidad. Por eso, continuamos comprometidos con el sueño de mejorar las condiciones de 10.000 hogares en cinco años en las diferentes regiones del país, alineados con nuestro propósito superior de hacer posible la construcción de sueños de vivienda e infraestructura que habilitan una sociedad más sostenible, próspera e inclusiva», dijo la gerente de Sostenibilidad de Cementos Argos, Claudia Ochoa.
La intervención en las viviendas contó con el apoyo crucial de la Fundación Santo Domingo, que se unió al esfuerzo mediante aportes económicos. «A través de estos mejoramientos de vivienda contribuimos a la reducción del déficit habitacional y, además, impactamos de manera transversal las dimensiones de salud, educación y medioambiente. Así, trabajamos para que más personas puedan proveer bienestar a sus familias», dijo el gerente de proyectos de la Fundación Santo Domingo, Felipe Walter Correa.
El reemplazo de pisos de tierra por pisos de concreto va más allá de una función estética y funcional. Además de visualmente agradables y aumentar la comodidad de las familias, estos cambios mejoran las condiciones de salud al prevenir la transmisión de enfermedades y contribuyen al desarrollo cognitivo de los niños que habitan la vivienda. El impacto en la salud se deriva del hecho de que los pisos en tierra pueden ser portadores de parásitos, bacterias y virus dañinos, permitiendo la propagación de insectos portadores de enfermedades.



