El 2024 Locolombia será un año de mucho movimiento donde varias colectividades políticas tendrán sus asambleas y la rebatiña entre cuchos longevos, que no desean pasar al ostracismo político-económico-social, se pelearán con infantes o politicastros ávidos de poder las jefaturas de sus partidos.
Algunas de ellas, se darán la pela con ganas de gobernar el país en el 2026, unos insistirán en revisar los lazos que tienen con el gobierno actual y otros empecinados en llevar la contraria en todo, creyendo que serán los mesías salvadores, sin acordarse con sus falsas memorias históricas cuando ostentaban el poder y no lo hicieron.
El otrora orgulloso y glorioso Partido Liberal, el del trapo rojo, deja mucho que desear, está tan desteñido como su dirigente el expresidente César Gaviria, donde no les da paso a las nuevas generaciones y se mueve al son del “Tíbiri Tábara” siempre con el estribillo de estar inconforme en la coalición de gobierno, especialmente con las reformas gubernamentales, cuando el común sabe que normalmente sus apetitos son burocráticos y de contratación, y la muestra está en que el 60% de los parlamentarios, especialmente los jóvenes desean seguir en el bloque gobiernista y el 40% que normalmente son llamados veteranos, quieren declararse independientes y expectantes de que tajada puedan sacar
El Partido de la U, quedó en agosto de éste año a la deriva por la renuncia de su presidenta Dilian Francisca Toro, quien dimitió para aspirar a la gobernación del Valle, siendo elegida en los pasados comicios, y para suplirla fue nombrada una dirección colegiada integrada por los senadores Juan Carlos Garcés, Alfredo Deluque, Juan Felipe Lemos y los representantes Wilmer Carrillo, Hernando Guida Ponce y Víctor Salcedo. Su colectividad llevará a cabo, extrañamente en forma virtual, el próximo 23 de marzo de 2024 su X Asamblea Nacional Ordinaria.
Sangre nueva como los senadores Deluque, Garcés y Lemos, aspiran a la dirección de un partido que cada día va mucho más en picada que en subida y estas nuevas mentes podrán entrar en dialogo con el gobierno para verdaderamente estudiar y aportar en las reformas a la salud, las pensiones y la laboral, que tanto requiere el país.
El Partido Conservador, es otro desteñido por la historia, ahora salen con el embeleco que su convención del año 2024 será de corte programático, algo que ni ellos mismos entienden, y perdurará el de siempre, el Gaviria Godo, el senador Efraín Cepeda en la dirección del Partido, que definitivamente se ha caracterizado por ser un grupo obsoleto y pegado burocráticamente a todos los gobiernos, no se asoman figuras de importancia para el recambio generacional que deben tener todos los partidos. No sabemos con qué personajes esperan prepararlo y lanzarlo para los comicios presidenciales del 2026.
De CAMBIO RADICAL muy poco tiene, su última convención nacional fue el 6 de agosto del 2022, lo que les toca hacerla en el segundo semestre del 2024, su director Germán Córdoba es un comodín que ha tenido escasa representación e imagen, se nota que espera instrucciones del director tras bambalinas es el vice-presidente German Vargas Lleras, amo y señor absoluto del radicalismo.
Unas de sus salidas en falso fue no ganarle el pulso al Gobernador de Sucre Héctor Espinosa Oliver, con el encargo del alcalde de Sincelejo, Andrés Gómez Martínez quien fue inscrito por Cambio Radical y fue coavalado por el Partido Conservador y el Centro Democrático, pero, destituido por el Consejo de Estado por doble militancia y con movidas jurídicas, el gobernador sucreño, no escogió a ninguno de los candidatos “Cachacales” de la terna enviada por Germán Córdoba, pero si nombró a su asistente de alcaldesa encargada, la cual terminará el 2023, siendo un oso monumental para Cambio Radical.
La Alianza Verde, es sinónimo de crisis, se espera una renovación sustancial en el IX Congreso Nacional en el primer semestre del 2024, y creemos que sustancial ya que casi nunca se ponen de acuerdo en nada, parecen bipolares con credencial, están en el gobierno, viven del gobierno, se lucran del gobierno, tiene participación burocrática en el Gobierno, pero siempre con discusiones banales y sin lógica política, deberían ser congruentes con la situación del país y dejar la chismografía parroquial a un lado.
Discusiones sería en beneficio del país y autorreforma es lo que hemos pedido por años a los parlamentarios, los nuevos directivos deben apartar las mañas grotescas de los que hoy están al mando.



