La embestida del mar de leva en Cartagena de Indias continua y ha dejado a su paso una estela desoladora, especialmente en el corregimiento de Manzanillo del Mar, al norte de la ciudad.
En los últimos días, fuertes corrientes han destruido 50 restaurantes ubicados en la orilla de las playas, sumando un total de 80 establecimientos comerciales afectados que han quedado fuera de operación. Entre los negocios perjudicados se encuentran tiendas, restaurantes, estaderos y hoteles.
El impacto en las playas de Manzanillo del Mar es evidente, con troncos y kioscos destrozados que formaban parte integral de la estructura de los restaurantes ahora arrasados por la implacable corriente. El escenario desolador se extiende a la pérdida de empleo para quienes dependen del turismo, incluyendo meseros, cocineras, palenqueras y guías.
Miguel Ángel Leiva, un comerciante afectado, describió la situación: «Estamos sin playas, sin negocios y sin turistas, afectando a todos los que trabajamos en temas turísticos. La vía por donde pasan los vehículos ha sido consumida por el mar, y el agua ya está llegando a las casas que quedan frente a la playa. Los pescadores tampoco pueden salir a ejercer sus faenas debido a las olas que están bastante altas.»
La industria hotelera también sufre las consecuencias, con una ocupación del cero por ciento, mientras que los pescadores enfrentan la imposibilidad de realizar sus faenas debido a olas que superan los tres metros de altura.
Astrid de Ávila, propietaria de un hotel en el corregimiento, expresó su tristeza por la situación: «No hay turistas a pesar de estar en temporada alta. Desde que empezó este fenómeno, el ingreso de visitantes ha sido cero, ya que aquellos que llegan se retiran al percibir un peligro latente en las playas.»



