Miseria es lo que deja la corrupta administración de Héctor Olimpo Espinosa, gobernador de Sucre, que ante la complicidad de muchos, repitió gobernación con la ilegítima Lucy García Montes, tan indigna como él, al someterse a una dinámica electoral puerca que ha llevado a Sucre a ser el tercer departamento en pobreza monetaria, según el DANE.
El Departamento de Sucre está en el cuadro de deshonor a nivel nacional en pobreza monetaria de 2022. Nos superan solo La Guajira y Chocó, que ocupa el primer puesto con un 66.7% mientras Sucre tiene el 60.4%.
El promedio nacional de pobreza monetaria es del 36.6%, lo cual no dice Héctor Olimpo, y menos su cómplice la ilegítima Lucy, dispuesta a seguir la mala racha, porque ¿que más va a hacer su socia allí? Los pajaritos preñados véndanselos a otro.
«Los voy a recibir con una eucaristía», dice Lucy sin sonrojarse, refiriéndose a su posesión ¿Así comienza Lucy García a legitimar la continuidad del robo a Sucre? No le teme ni a Dios. Ella sabe perfectamente lo que va a hacer y todos sabemos que con Dios no se juega.
La pobreza monetaria es el porcentaje de población que vive por debajo del umbral definido para considerarlo pobre. Es decir, más pobre que el pobre. El que es más pobre que el pobre, vive en la miseria.
El trabajo de Lucy es quizá enriquecerse, podrirse en plata tal vez a costa de que se pudra la gente en cuerpo, porque podridos en cuerpo y alma terminarán los autores y coequiperos de tamaña miserableza. Son unos señores capos.
Esa miserable vida de pobreza monetaria la llevan al menos unos 573.800 habitantes de Sucre, sin que el resto en gran porcentaje, es que lleve mejor existencia
Los robos a Sucre los llaman «negocios». Realmente están es asesinando y los «asesinos» no se despeinan, por el contrario, en los clubes se pavonean con lo que realmente no es más que la miserableza de sus vidas, llenas de corruptos lujos, que no podrán justificar jamás ante Dios y el hedor de los cadáveres que provocan, algún día les rosará su bulbo olfatorio, porque conciencia no tienen. Todo su mal lo justifican.
Súmele a la miseria en que Héctor, con cifras demostradas, deja a Sucre. La asqueante corrupción de la vía las Tablitas – San Marcos, donde la Contraloría de la República, a través de su delegada número 8, le sigue proceso de responsabilidad fiscal por $18.407 millones- por ahí pasó- , que además cobija al exgobernador Edgar Martínez Romero, a quien llaman el «ratero honrado», y al secretario de planeación departamental Saúl Martínez.
Continúen la guachafita con el legado de Héctor, que bajó a Sucre de categoría 3 a 4 por exceso de gasto de funcionamiento, que entre otros le dio resultado para elegir a su ilegítima cómplice y socia, para que continúe el crimen de Sucre, Lucy García. Una que viene y otro que se «queda».



