La posesión de Yahir Acuña, como alcalde de Sincelejo, independiente del acto en sí, -en cual estuvo hasta mal vestido- en lo referente a su discurso fue opaco, deslucido, desordenado, acartonado, sin emoción y lleno de un sin fin de temas, como cuando se lanzan pringos. Quiso abarcar todo y no abarcó nada. Excepto el tema de seguridad, muy importante por demás.
Los temas sociales no tuvieron fuerza. La salud, que es primordial organizarla en Sincelejo, se limitó a decir que la IPS la Campiña debe estar abierta. Por mi formación de médico, ello me da tristeza y preocupación semejante trato despectivo a tan transcendental sector, que incluso es prioridad del gobierno Petro con el hoy proyecto de ley 339 de 2023, con el cual debe sintonizarse la agenda del alcalde Acuña.
La salud en Sincelejo va mucho más allá de abrir la IPS La Campiña. Eso es un pensamiento totalmente pobre. Por cierto, IPS La Campiña ha tenido una inversión aproximada de $ 8.021.493.803, que no se ven. Esta IPS debería beneficiar a más de 100.000 habitantes de Sincelejo. El tema de salud es complejo, por ejemplo, el embarazo de adolescentes en Sincelejo es crítico, al extremo que a septiembre del 2022 fue de más de 400 casos, siendo un item de salud alarmante, haciéndonos entender que la salud no es solo atender una infección respiratoria -que hay que hacerlo- sino un manejo social integral, de lo contrario es un fracaso asegurado.
Se debe buscar impactar el perfil epidemiológico de la ciudad. Por supuesto el fortalecimiento de las instituciones públicas, incluidas las rurales de salud, es crucial. Tuvo más importancia en su pálido discurso de posesión la fiesta del 20 de enero que la salud.
El tema de vivienda y empleo no existieron. A sabiendas de la problemática tan fuerte en estos renglones. Sincelejo tiene aproximadamente más de veintidós invasiones y una tasa de desempleo juvenil del 25.5% en agosto de 2023, súmele la más alta tasa de inflación del país y agréguele la informalidad, convirtiéndose en una bomba, que no permite que esos asuntos puedan quedar tácitos.
Si bien es cierto, el discurso de posesión de Yahir dio tristeza, muy a pesar que al día siguiente -mejor vestido- dijo lo mismo en la instalación del concejo de Sincelejo, se le vio con más propiedad y actitud. Sin entrar a detallar el fondo del discurso de la Corporación, porque no da para hacerlo, puedo decir que vino de menos a más en un día.



