La congresista Piedad Córdoba, falleció de un infarto este sábado 20 de enero de 2024 en la clínica Conquistadores de Medellín. La mujer de 68 años se caracterizó por su defensa de las minorías y equidad de género. Protagonizó varios escándalos sobre sus supuestos vínculos con las Farc, Hugo Chávez y Álex Saab.
La senadora de hecho, había sufrido varios quebrantos de salud el año pasado y en 2022, por los que incluso estuvo en UCI.
Córdoba, fue electa senadora en las elecciones legislativas de 2022, después de pasar varios años alejada de la vida pública por una inhabilidad declarada en su contra que, al final, fue tumbada por el Consejo de Estado. Tras salir elegida no pudo tomar posesión inmediata de su cargo en el Congreso por sus problemas de salud.
En sus últimos años de actividad pública y ejercicio político, Córdoba, enfrentó dos procesos por los que fue altamente cuestionada: el lío judicial contra su hermano Álvaro Córdoba –quien fue extraditado a Estados Unidos por posibles delitos relacionados con narcotráfico– y el llamado de la Corte Suprema de Justicia por su posible participación en relaciones irregulares con la extinta guerrilla de las Farc.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien precisamente le dio a Córdoba la oportunidad de revivir su vida política, a través del Pacto Histórico, reaccionó a la muerte de la congresista, a la que describió como una “verdadera liberal”.
“Piedad Córdoba fue una mujer golpeada por una época y una sociedad. Luchó toda su vida madura por una sociedad más democrática. Su cuerpo y su mente no resistieron la presión de una sociedad anacrónica, que aplaudía los ajustamientos de jóvenes, que odiaba el diálogo y la paz, que odiaba a los negros, a los indígenas y a los pobres, que la trataba como una criminal. Un Procurador fascista la expulsó del Senado y se burló de sus electores, quise resarcir el daño y ayudé a que hiciera parte de la lista del Pacto Histórico, sentí que lo merecía. Como congresista la conocí y como senadora murió. Una verdadera liberal ha muerto”.
Enmarcada en una ideología liberal y de izquierda, Córdoba fue una defensora de las minorías, la equidad de género, y la resolución pacífica al conflicto armado.
- La sombra de «Teodora de Bolívar»
Además de la captura de su hermano Álvaro Fredy Córdoba por presuntos nexos con disidencias de las Farc, Córdoba, también se vio involucrada en las polémicas revelaciones de Andrés Vásquez, un hombre que lideró su equipo de comunicaciones y que ahora la acusa de haber retrasado liberaciones de secuestrados de las Farc, cuando su trabajo era agilizarlas.
En esas acusaciones, también fue señalada de haber sostenido estrechas relaciones con el expresidente de Venezuela Hugo Chávez y con el presunto testaferro de Nicolás Maduro, Álex Saab.
La sombra sobre los vínculos que tuvo con las Farc persiguió a Córdoba desde 2008, cuando la justicia abrió un caso al que le llamó Farcpolítica relacionado con más de 900 correos electrónicos encontrados durante la operación Fénix en el computador del jefe guerrillero Raúl Reyes y que estarían dirigidos a una mujer bajo el alias de «Teodora de Bolívar», un nombre que desde esa época el entonces procurador Alejandro Ordóñez, empezó a relacionar con la exsenadora.
Lo que precedió a ese espinoso capítulo de su vida fue la designación que en el 2007 le hizo el entonces presidente Álvaro Uribe como facilitadora del Acuerdo Humanitario entre el Gobierno y las Farc, que le permitió al Estado hacer cambios de presos políticos de las Farc por secuestrados.
Para esa época, según las acusaciones del ex asesor Vásquez, la exsenadora se habría aprovechado de ese rol que le dio el Gobierno y habría empezado a intervenir en las decisiones que tomaba la guerrilla con respecto a los secuestrados. Las sugerencias, según ese testimonio, iban desde cómo mostrar a los secuestrados para que no se vieran tan mal ante la opinión pública, hasta a quiénes liberar primero y a quienes no debido a su importancia política.



