De vergüenza en vergüenza pasa la calza 40 que «gobierna» a Sucre, la «ilegítima» Lucy García Montes. No respeta al departamento.
En Chengue, ante una lapidaria placa con el nombre de las veintiocho víctimas, que atrozmente fueron asesinadas hace 23 años, posa sonriente la gobernadora, quién no fue capaz de distinguir en que escenario estaba parada, prometió ser una «voz de esperanza», la que no es para Chengue, ni para Sucre.
Una campaña de altísimos costos, como fue la de Lucy García, no es gratis. No es un tema trivial ni que hay que dejar en el olvido, porque desde allí comenzó a forjar su propio libro de la perdida de esperanza para el de por si vilipendiado departamento, que inaugura con 14 asesinatos a la fecha.
¿De dónde va a salir la esperanza?, si lo que tendría que salir del erario son las millonadas para pagar la campaña de Lucy y súmele las ganancias. Díganme que estoy mintiendo, aún peor, que ella se lo diga a Dios en todas las eucaristías que se precia en asistir, con la creencia que Dios le acepta las justificaciones de su mal actuar.
Resulta que los que estamos atentos a lo que pasa con Sucre somos los amargados y debemos vivir el duelo ¿Cuál duelo? Inversión de valores. No tengo nada personal contra la «ilegítima». Incluso no la conozco, solo la distingo, como casi todo Sucre que no la conoce, pero la eligieron. Deduzcan de allí las montañas de dinero.
Rodeada de los que sirven para fotografiarse y gritar que «hay una falsa percepción de inseguridad», ¿Qué bueno, nos puede esperar de eso?
Es aterrador el panorama que se viene para unos indefinidos hospitales públicos, un 73.9% de inseguridad alimentaria, un déficit de 126 mil viviendas aproximadamente, desempleo agobiante, con una empeñada gobernadora, «ilegítima», que no tenía ninguna posibilidad de serlo si su macabro tutor Héctor Olimpo Espinosa Oliver no se la echa al hombro, como quien lleva un bulto de vástago de yuca para sembrarlo, sacarle todo el provecho personal, lo que seguramente está haciendo, para la muestra el botón del gabinete. Claro que hasta Héctor corre el riesgo que le salga rucha, aun cuando realmente la cargó el presupuesto de los sucreños.
La «ilegítima» presentó el balance de sus primeros 18 días ¡Por Dios! Nadie serio haría eso, además no habla de política para los niños, la Universidad de Sucre, empleo, seguridad seriamente, es un despelote ¡Sucre está en peligro!
No tomen esta columna a la ligera, sino como advertencia, presagio de la desgracia en que ha caído Sucre ¿En verdad nadie lo ve? Lo aquí escrito está muy lejos de ser un mal chiste. El tiempo dirá. ¿Cuál voz de esperanza?



