La emblemática Plaza Santo Domingo, ubicada en el Centro Histórico de Cartagena, se prepara para un cambio significativo en su imagen nocturna con el inicio de la renovación de su sistema de iluminación. El proyecto contempla la sustitución de 12 lámparas obsoletas por modernas luminarias LED, mejorando la eficiencia lumínica y contribuyendo al ahorro energético.
La iniciativa, impulsada por la Administración Distrital busca transformar la estética y la seguridad de la plaza mediante la implementación de tecnología LED. El proceso inició el lunes 22 de enero y se prevé que culmine en ocho días, durante los cuales se realizará el reemplazo gradual de las luminarias existentes.
Para garantizar que la Plaza Santo Domingo no quede en penumbras durante la renovación, cada lámpara retirada será sustituida de inmediato por faroles ornamentales de mayor eficiencia y reproducción de color. Esto no solo mantiene la iluminación en el sitio, sino que también mejora la visibilidad para el reconocimiento facial, complementando la instalación de cámaras de seguridad en el «Casco Antiguo» de la ciudad.
El proyecto también incluye el cambio de siete lámparas en las fachadas de los inmuebles circundantes a la plaza, así como la instalación de dos nuevas luminarias ornamentales. Además, se erigirá una torre de iluminación con cinco farolas, cuyo diseño fue previamente aprobado por el Instituto de Patrimonio y Cultura (IPCC) para asegurar su armonía con la arquitectura del lugar.
La Secretaria General, María Patricia Porras, enfatizó que la renovación del sistema de iluminación tiene como objetivo principal crear un entorno más seguro y acogedor. «Dónde hay luz se disuaden las actividades indeseadas y se genera un ambiente más confortable para los transeúntes, dando una mayor sensación de seguridad y promoción de la activación de los espacios públicos durante la noche», afirmó.
Se estima que, una vez concluida la renovación en todo el Centro Histórico, la potencia instalada disminuirá de 94.6 KW a 82 KW, generando un significativo ahorro en el consumo de energía que se reflejará en la facturación del servicio. Este proyecto se suma a la estrategia municipal de eliminar las «zonas oscuras» en el Centro Histórico, promoviendo espacios más iluminados y seguros para la comunidad.



