Siempre trataré de recordar en mis columnas la inversión de valores, que es pan de cada día en Sucre. Resulta que la «ilegítima» Lucy García Montes es hoy gobernadora de Sucre y listo, no pasa nada. Todo mundo a la venia del poder.
Para nadie es secreto el maridaje político entre ella y el cínico de Héctor Olimpo Espinosa Oliver, tan cínico como ella. Cuando le preguntaron a Héctor «Iscariote», si había participado en la elección de la «ilegítima» su respuesta fue una burlesca sonrisa, que es lo que ese par han hecho y hacen con Sucre, porque hay quienes lo permiten.
La «ilegítima» tiene un mapalé de investigaciones en la Procuraduría por una contratación- cuando desgraciadamente fue alcaldesa de Sincé (Sucre), por valor de 41 mil millones de pesos aproximadamente, correspondiente a la pavimentación de la vía Granada- Buenavista en ese municipio.
Al parecer hacen gárgaras con eso, porque tienen poderosos e íntimos amigos rezanderos que participan de la carnicería que hace Héctor Olimpo con Sucre. Esta vez a través de su muñeca de trapo, «la ilegítima». A mí no me vengan a decir que es falta de respeto con alguien como ella y Héctor que no lo merecen. A los sinvergüenzas y delincuentes de este país se les brinda alfombra roja.
La educación en la Universidad de Sucre y sus tristes siete mil cupos en pobretonas instalaciones, corren por cuenta de los que gobiernan al departamento, atropellando el futuro de todos, quitándoles hasta la comida que tiene una cifra en Sucre del 73.9% de inseguridad alimentaria.
- ¿Qué está pasando con la contratación de la «ilegítima» y su recua?
- ¿Qué pasa en el Secop?
- ¿Qué pasa con el concurso de maestros?
- ¿Qué pasa con infraestructura y salud?
- ¿Qué pasa con los nuevos ricos de Sucre a costa del erario?
Aquí los bandidos y bandidas algunas calzan cuarenta y algunos otros a duras penas miden 150 de estatura, se trae a colación ya que tanto les gustan sus discursos de tallas, porque sus cabezas además del robo, no les da para más, pero tienen que saber que sus acciones gubernamentales colmadas de podredumbre, producen muertes, incluso a niños. Son los que más asesinan sin disparar un solo tiro. Ellos y ellas lo saben y se hacen los locos a punta de misa.
Sucre tiene 248 mil jóvenes a quienes les asfixian sus posibilidades. Lucy la «ilegítima» y su dueño Héctor Olimpo, podrán pasar con maña el filtro de lo terrestre humanamente, pero sus almohadas y Dios jamás los dejaran en paz, porque hay niños muriendo, jóvenes suicidándose, ancianos en hambre, y toda una sociedad padeciendo las inclemencias del atropello y maldad de lo que los bandoleros disfrutan bajo el epíteto de «negocios». Eso no se esculpa con misas ni limosnas, mucho menos con los rosarios de la otra integrante de la chagüa, «La Patrona» Karina Espinosa Oliver. Lo hecho, hecho está.
Conclusión: ¿Tiene Héctor Olimpo Espinosa, en testaferrato la Gobernación de Sucre, con la figura de la «ilegítima» Lucy García Montes?



