Una jueza en Cartagena de Indias dictaminó este 15 de febrero de 2024 la sentencia de 39 años (468 meses) para Margareth Lizeth Chacón Zúñiga, hallada culpable de participar activamente en la planificación y ejecución del asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci el 10 de mayo de 2022 en la isla de Barú, jurisdicción de Cartagena de Indias. Chacón, fue declarada culpable de homicidio agravado y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego.
El fiscal Mario Burgos, presentó pruebas durante el juicio, demostrando que Chacón estuvo presente en al menos cuatro reuniones entre el 5 y el 8 de mayo de 2022, donde se planificó el crimen. A pesar de la negación de Chacón, la jueza resaltó pruebas específicas de su participación en la reunión en Cartagena de Indias, donde se instó a realizar rápidamente «el trabajo». La defensa argumentó que Chacón estaba en la capital de Bolívar por un viaje romántico, pero la jueza desestimó esta afirmación.
Chacón Zúñiga, capturada en El Salvador tras huir del asesinato, insistió en ser un «chivo expiatorio», negando cualquier participación y alegando ser solo un pasaporte para la libertad de Francisco Luis Correa Galeano, señalado como articulador del homicidio.
La Fiscalía destacó que el viaje de Chacón a Cartagena de Indias tenía como único propósito encontrarse con Correa Galeano para planificar el asesinato del fiscal paraguayo.

Francisco Luis Correa Galeano, principal testigo de la Fiscalía, reveló detalles durante el juicio, confirmando la participación de Chacón en la planificación del asesinato. Las reuniones iniciales se realizaron en Medellín, y Correa Galeano describió las funciones asignadas antes del asesinato.
Antes del asesinato, Correa Galeano, informó sobre encuentros en el carro de Chacón, donde se distribuyeron fondos y roles para la operación. Después de confirmar la ubicación de Pecci, enviaron fotos a Chacón y a los hermanos Pérez Hoyos antes de que el sicario y otros perpetraran el crimen en la isla de Barú.



