Se acerca la Semana Santa y con ello el recorderis del martirio y sacrificio de Nuestro Señor Jesucristo para librarnos del pecado, enalteciendo la Santa Cruz.
Allí es donde debemos entender que a Dios solo le debemos gracias. Infinitas gracias por todo lo maravilloso que nos regala cada día. Por la vida, la salud, el respirar, la naturaleza, por la gracia de tener la dicha de contar con la presencia de Él. Por lo bello de existir, por la grandeza de nuestro Padre. Gracias por traernos hasta dónde nos lleva.
Gracias Señor por nuestra familia. Gracias por Tú voluntad. Gracias por los momentos y tiempos de alegría, por la bondad de la gente. Gracias por la oración, que es la respiración del alma. Gracias y más Gracias Señor por hacer tanto por nosotros. Por construir de nosotros lo que Tú desees Señor, porque Tú siempre quieres lo mejor para nosotros. Porque la confianza nuestra está en Dios. La oración es misericordia y lleno de misericordia está Dios.
Gracias por Tú Santa Madre María que nunca nos deja. Allí está la clave en crecer en oración y la necesaria conversión ante Ti. Este espacio es para darte gracias Señor, porque sacas la belleza interior de los hijos de Dios.
Dios nos bendice y acompaña siempre, para que el mundo esté en armonía. A eso es a lo que hay que trabajarle en la vida, a tu paz, tranquilidad y armonía. Donde podamos decir Señor gracias por la Santa Cruz.
Sentir la presencia de Dios, es solo darle gracias por Su ternura y suavidad con que eternamente nos trata. Por habernos salvado y dar alas a nuestro corazón. Como la iglesia estamos llamados a ser custodios de la creación y armonía.
La Palabra de Dios es el alimento del alma. Gracias por ese alimento que enaltecemos en el año de la oración. Es 2024 el año de la oración declarado por el papa Francisco. No hay tiempo en el mundo que nos alcance para agradecer todas las bendiciones con que nos premia Dios. Esa es una gran oración, dar gracias a Dios , por la paz y tranquilidad en la que el alma se regocija.
Nuestro compromiso es hacer viva la Palabra de Dios y ese es el camino de la búsqueda de Dios. A los jóvenes instruirlos que es sabio enorgullecerse de la presencia y gracia de Dios. Por todo Señor, Dios Padre te damos, gracias y más gracias siguiendo los pasos de Jesucristo.
Gracias Dios Padre por escuchar nuestra humilde oración en el abrazo de la paz y tranquilidad. Señor, aquí estamos.



