En el corazón del Caribe colombiano, una canción ha surgido como el himno no oficial de aquellos agobiados por los elevados costos de la energía eléctrica. «Apagando Focos», interpretada por el reconicido cantante vallenato Iván Villazón y compuesta por el ingeniero agrícola y músico Julio Oñate Martínez, resuena con la indignación de muchos ciudadanos cuyas facturas eléctricas se han vuelto asfixiantes.
Con una letra que retrata la frustración de ver cómo los esfuerzos por reducir el consumo de energía no se traducen en facturas más amables, la canción ha capturado la atención de las redes sociales, desatando una ola de memes, videos y comentarios que reflejan la identificación. masivo con su mensaje.
La situación ha alcanzado tal relevancia que incluso figuras públicas como el humorista José Manuel Castellón, conocido como ‘Joselo de Colombia’, han alzado la voz en contra de lo que perciben como abusos en el cobro de la energía eléctrica. En un testimonio revelador, Joselo compartió su sorpresa y consternación al recibir una factura que supera los dos millones de pesos, aún viviendo en un sector de estrato medio y con un consumo moderado.
«Mientras las empresas de energía persiguen a los morosos ya aquellos que recurren a conexiones irregulares para evitar los exorbitantes cargos, ¿quién defiende a los ciudadanos honestos?», expresó Joselo, convocando a una movilización para exigir justicia en el cobro de este servicio básico. .
Este clamor no es solo una expresión de frustración, sino también un llamado urgente a la acción. En una región donde muchos luchan por llegar a fin de mes, el peso de las facturas eléctricas se ha convertido en una carga insostenible para numerosas familias, obligándose a sacrificar incluso necesidades básicas para cumplir con estos pagos.
Ante esta situación, la canción «Apagando Focos» y las protestas en redes sociales representan una voz colectiva que exige transparencia, equidad y justicia en la fijación de tarifas eléctricas.
Mientras tanto, el debate sobre el futuro del suministro eléctrico en el Caribe colombiano continúa, con la esperanza de que estas manifestaciones de descontento conduzcan a cambios significativos en el sistema energético regional.



