A los dos protagonistas de este titular los conozco, con ambos he sostenido conversaciones personalmente. Igual les he hecho seguimiento en sus carreras a través del tiempo. Por distintos motivos en lo personal soy mucho más cercano a Francisco que a Gustavo, esto no me impide reconocer las cualidades y defectos de ellos, donde uno alcanzó su meta, la presidencia y el otro en el periodo venidero lo va a lograr. El momento está dado.
Es el tiempo de Petro, ni mandado a hacer como anillo al dedo. La clase política de Colombia estaba en una zona de confort asfixiante, creyéndose los dueños del mundo, maltratando a los jodidos de este país, que no tienen visibilidad, comida, trabajo ni nada. Eran los «chachos» del paseo, incluido Uribe -cual patrón y dios- con su rosca. Entonces, ante esto, lo que está haciendo Petro, es apenas preciso.
Visibilizar a esos jodidos, pellizcar a los «putas» del poder eterno, es el logro de Petro en su gobierno, que de trabajo de conciliación social tiene todo- ese agua había que revolverla – pero de ejecución no tiene nada. Además de maltratar igual a la clase medía, que pasará factura de cobro en las urnas. Como sea, con sus errores y aciertos, lo que hace Petro está bien. Así lo reconozco. Bueno cilantro, pero no tanto, siendo el «tanto» una reelección petrista. Eso no va.
Allí es donde cabe perfectamente Francisco Santos a la presidencia de 2026-2030. Repito, después de Petro esto no va a ser igual, para bien, no para mal. Él ha hecho la labor que la historia le encomendó y si quiere preservar su trabajo, el llamado a sucederlo no es un izquierdista y menos un derechista extremo. A esto debe salir al paso un centro, centro derecha, que sea punto de encuentro entre la sociedad, a eso le va a apostar la clase media, que insisto es la que decide los cambios.
Siendo el perfil ideal Francisco Santos, que estoy seguro aún en el pasado se ha sentado a conversar con Petro y por supuesto con el centro y derecha extrema de este país. Tiene incluso seguidores -no menos- en la izquierda, reforzando así el argumento de punto de encuentro, que es lo que viene después de Petro. Ya verán que si. Los que se esperanzan en detenerlo con el «paquito» de Mancuso, pierden su tiempo. La vida humanística de Francisco habla por sí sola.
Los extremos no tendrán cabida en las próximas elecciones. Tengo claro que no va a haber constituyente, reelección ni prolongación de la presidencia de Petro.
Debe entrar Francisco Santos a desvanecer los egos de la derecha, pensando en el país. Vargas Lleras, valioso en la dinámica política, le pasó su tiempo. María Fernanda Cabal, le llegará su tiempo que no es este, igual a la no derechista Claudia López. Con Francisco Santos cabe mucha gente y Gustavo Petro aseguraría que su pueblo, por el que tanto lucha, va a ser dignamente tratado, de tú a tú como debe ser, sin distingo, con respeto y oportunidades con lo que Francisco se sintoniza sin problema, pero además está en la capacidad y preparación de ejecutar alrededor de incentivar la productividad de este país a todos los niveles y obtener la integración de la sociedad, que es a lo que le apuesta Petro, pero no consolida. Aún cuando sin lo que hace Petro hoy día, fuera un imposible dar otro paso de consolidar esa integración en un próximo gobierno. Sonando a incoherencia, esa llave la debe recibir Francisco Santos.
Si Uribe, Petro, Juan Manuel Galán, Juan Manuel Santos, Vargas Lleras, Claudia López, la clase política y económica del país no visualizan su papel en la historia, harán como el del pastel, que si no es para él no es para nadie, con la diferencia que la historia pasa factura y cobra caro. Eso no va a pasar.
El pueblo ha entendido que se necesita la reforma agraria, la de salud (hay que quitarle los billones a las EPS), pensional y otras, que sin perder la esencia deben concertarse con todos los sectores y ponerlas a andar. Esa capacidad de despertar al pueblo -que no es suicida- la tiene Petro y la de concertación y no obstinación con todos los niveles, la posee Francisco Santos. No es locura, paradoja ni incoherencia. El tiempo dirá, porque aquí el votante no va a estar dispuesto a baño de sangre por nada del mundo. El péndulo se va a equilibrar en un centro con tendencia a la derecha, precisamente porque acaba de vivir un necesario torbellino izquierdoso, por lo que se le arriman un poco más a la tranquilidad.
En las grandes ciudades que hacen por todos los pueblos, Petro no conserva sus bastiones y los pueblos no son todos de él. Tan es así que el desplante que le hicieron los gobernantes de la costa, no asistiendo a su convocatoria en Cartagena de Indias, es diciente, además que la gente se aburre que constantemente no le sean puntuales y menos que los dejen metidos. De eso Petro no se cansa, pero la gente sí. Es el tiempo de Petro y sigue Francisco Santos.
Coletilla: anuncian acción de nulidad contra la gobernadora de Sucre, Lucy García Montes. A esa es a la que hay tumbar legalmente por «ilegítima», no a Petro, que este si debe terminar su período completo.



