Con honores y agradecimiento, la Armada de Colombia despide a esta unidad que contribuyó significativamente a la seguridad marítima y al ejercicio de soberanía en el Caribe colombiano.
En una emotiva ceremonia realizada en las instalaciones de la Base Naval ARC “Bolívar” en Cartagena de Indias, la Armada de Colombia desactivó la patrullera de mar ARC “Juan Nepomuceno Eslava”, después de tres décadas de incansable servicio a la patria.
Durante este tiempo, la embarcación navegó 267.409 millas náuticas bajo el mando de 22 comandantes, asegurando la seguridad marítima en el Caribe colombiano.

La desactivación de un buque de guerra es un acontecimiento trascendental, marcado por una ceremonia que rinde homenaje a cada uno de los tripulantes que contribuyeron a su historia. En este caso, se reconoce el valioso aporte en la lucha contra el narcotráfico, el contrabando, así como en operaciones de búsqueda y rescate y apoyo a la comunidad.
El Teniente de Fragata Edwin Rincón, actual comandante de la unidad, expresó su profunda gratitud por el honor y la responsabilidad de liderar esta nave. “Aunque hoy desactivamos esta unidad, su legado perdurará en la historia de nuestra Nación”.
La ceremonia, presidida por el Contralmirante Camilo Ernesto Segovia Forero, Comandante de la Fuerza Naval del Caribe, contó con momentos emotivos, incluida la última arriada del Gallardete de Comando, símbolo de la presencia de un oficial naval a bordo, así como honores de pito y 21 salvas de cañón.
La patrullera ARC “Juan Nepomuceno Eslava” inició su servicio el 16 de mayo de 1994, bajo el comando del Capitán de Corbeta Francisco Fernando Ospina Duque, desde la ciudad de Mobile, Alabama, hacia Cartagena. Desde entonces, participó en innumerables operaciones, cumpliendo con éxito su misión.

Es importante destacar que el nombre de esta unidad a flote rinde homenaje al Contralmirante Juan Nepomuceno Eslava, primer comandante de la Comandancia General de Marina en 1810.



