Si la memoria histórica no nos falla, nos trasladamos a las elecciones presidenciales del 19 de abril de 1970, cuando se enfrentaron por la presidencia de Colombia Misael Pastrana Borrero y el general Gustavo Rojas Pinilla. En ese entonces parece ser que hubo “Borondongo y Borondongo le dio a Bernabé”, siendo Bernabé el general de marras y Borondongo el presidente de la época Carlos Lleras Restrepo en concubinato con el propio “Misa” Pastrana y al ver que el general avanzaba como ganador, en un acto de omnipotencia y macartismo propio de dictadores con poder, nos mandó a dormir a la 9 de la noche en su famoso “discurso del reloj”, con toque de queda incluido.
Expresó Lleras Restrepo “…advierto lo siguiente: son las ocho de la noche. A las nueve de la noche no debe haber gente en las calles. El toque de queda se hará cumplir de manera rigurosa y quien salga a la calle lo hará por su cuenta y riesgo, con todos los azares que corre el que viola en estado de guerra una prescripción militar. Repito, son las ocho de la noche; las gentes tienen una hora para dirigirse a sus hogares y el que se encuentre fuera a esa hora será apresado y si trata de huir o de oponer resistencia correrá los peligros consiguientes…”
La sospecha de fraude fue el pan de cada día, incluso, hasta el famoso ex ministro de Gobierno del presidente Carlos Lleras, Carlos Augusto “El tigrillo” Noriega confirmó en 1992 en su libro “Fraude en la Elección de Pastrana Borrero”, que si se dio el Borondongo electoral, lo que dio pie para el nacimiento del movimiento M-19 con un axioma de “organización político-militar urbana, nacionalista, antiimperialista y antioligárquica” y para darse a conocer, en enero de 1974, se birló la espada del Libertador en la Quinta de Bolívar, para luego en enero de 1979 se apropiaron de más de 5000 armas del Cantón Norte, y en 1980 la famosa toma de la Embajada de República Dominicana.
Con esa radiografía de lo que representa para el país un día cómo el 19 de abril, las preguntas que nos hacemos tienden a muchas variantes. ¿…el presidente Petro quiere inmortalizar el día 19 de abril como un legado de su antigua agremiación político militar? ¿Está enviando mensajes subliminales a sus contrincantes para que no exista Borondongo, en las próximas elecciones? ¿Es el presidente Petro un camorrero busca pleito?
El país ha demostrado su polarización donde los ganadores sacan pecho con sus triunfos y los perdedores son malos perdedores, pero con esa polarización se requiere un mandatario que una y no divida, que no sea peleador callejero, ni busca pleitos, ser jefe requiere sindéresis, de su boca no puede salir fuego para generar discordia o camorra ni mucho menos animadversión entre los colombianos.
Es claro que, si a Petro le va mal a los colombianos también, por tal razón un presidente debe sacar su casta de estadista y velar, más que establecer fechas no muy santas, seguir mejorando la pobreza multidimensional, aunar esfuerzos para que nuestra economía siga creciendo, con buenos indicadores de seguimiento al producto interno bruto, como el conocido repunte del dólar ante nuestra moneda.
“Queremos decretar un día cívico en Colombia, (…) para que la gente no utilice la energía eléctrica al máximo posible y podamos guardar la energía que necesitamos en los próximos días. Y sobre todo para que la gente disminuya en lo que se pueda el consumo de agua potable” TODO UN CUENTO CHINO.



