La comunidad de San Jacinto del Cauca se encuentra sumida en la desesperación y el dolor tras la ruptura del chorro Care Gato, que ha desencadenado una nueva ola de inundaciones en la región.
El alcalde de San Jacinto del Cauca, Oney Hernández, informó sobre la devastación que esta situación está causando en las familias y en los proyectos productivos que habían logrado reactivarse tras anteriores desastres naturales. «Nuevamente el chorro de Care Gato se volvió a abrir, los niveles del Río Cauca superaron el muro que hoy se estaba construyendo para el control de las inundaciones y hoy nuevamente está entrando el agua a la región».
Las consecuencias son desoladoras: las familias que habían regresado a sus hogares para reconstruir sus vidas y los agricultores que habían reiniciado sus proyectos productivos se enfrentan nuevamente a la pérdida de sus cosechas y al ahogamiento de sus ganados. La tragedia se repite una vez más, sumiendo a la comunidad en la impotencia y el desconsuelo ante una situación que parece no tener fin.
Las autoridades locales han activado los protocolos de emergencia y han instado a la población a tomar las medidas necesarias para proteger sus vidas y bienes. Sin embargo, el dolor y la incertidumbre persisten en San Jacinto del Cauca, donde la comunidad se aferra a la esperanza de que, con el apoyo solidario de todos, puedan sobreponerse una vez más a esta nueva calamidad natural.
Municipios como Montecristo, Arenal del Sur y Norosí han sido duramente golpeados, dejando a su paso un rastro de destrucción y desolación.
Las cifras son desgarradoras: Más de 600 familias han resultado damnificadas, con sus hogares devastados por las inundaciones. Pero la tragedia alcanza su punto más doloroso con la desaparición de un niño en el municipio de Montecristo, cuyo paradero aún es desconocido, sumiendo a toda una comunidad en angustia y desesperación.



