«La Constituyente, Olmedo es un bandido, reelección presidencial, acabó a EPS SURA, reforma pensional, terminación de relaciones con Israel, la gasolina, Germán Vargas es un bandido junto con su familia, Colombia sin visa a Estados Unidos, Mancuso y su mentirosa verdad, X es su trabajo, el pelo del calvo, la cachucha bacana, que trinó o no y dele» con todo esto Gustavo Petro tiene loco al país político. Los coloca a hablar de lo que a él le da la gana, cuando le da la gana. Es lo único que le queda a Petro por expandir a sus anchas panchas porque es lo que le toca, hacer lo que sabe hacer.
Petro ha sido una decepción gobernando, de escándalo en escándalo de minucias económicas en relación a lo que se maneja en un Estado. Seguro otros si lo han hecho sin la tanta algarabía que rodea a Petro.
La capacidad de ejecución de Petro es nula. Hoy no voy a referirme a la inoperancia de Petro para concretar un programa de gobierno, sino a su sagacidad para manejar el lenguaje. Petro nos está jodiendo a todos y no por lo que hace, sino por lo que no es capaz de hacer: gobernar. Ante esa ineptitud le queda la verborreica burundanga.
Lo que impacta de esto es el compás armonioso con que lo sigue la oposición. No le pierde pie ni pisada. Van sintonizados al 100% al ritmo musical de Petro. Como toda pareja compenetrada, son de una sincronía cual reloj suizo.
No estoy diciendo mentiras. Es increíble el hipnotismo y embelesamiento de la oposición con Petro. Los tiene en su terreno. Si la oposición no sale de esa zona de confort, dime que te diré y pendientes de Uribe todo el día, entonces se puede decir con certeza, la cosa está fea.
No hay una oposición seria, organizándose, presentando un liderazgo, recorriendo el país. Pareciera tener flojera. He insistido que deben consolidar un liderazgo distinto a Uribe. Al único que le veo la trayectoria para hacerlo es a Francisco Santos, pero fuera de X e Infobae no le veo haciendo presencia en el país. Hay que caminar Colombia.
Petro está mal en la opinión, pero está excelente en la oposición que le baila lo que él toque. No entiende la oposición que Petro tiene según los suyos solo el 30% del país, es decir no tiene el 70% . Nadie aglutina y organiza ese 70%. Está algarete.
Eso que son los mismos suyos quienes dicen que 30%, lo cual traduce que debe ser menos, pero nadie hace nada de política, sino trinar. X no vota.
Está la oposición obstinada en esperar seis meses antes de elecciones para hacer campaña, mientras Petro no gobierna pero hace campaña. Siendo que él representa el tal 30%, mientras que el 70% no lo representa ninguno. Si no abren el ojo terminan diluidos y lamentándose eternamente.
Cojan el toro por los cachos, que no creo el proyecto de ley que prohíbe las corridas, pero no el aborto, impida hacerlo. Si bien Petro, él solito es cobarde, la oposición se muestra más cobarde que él. Agréguele ciega y desordenada. En el país de los ciegos, el tuerto es el rey. !Despierten¡



