- Por: Carmelo Bolaño | Revista Torneo
En el segundo semestre del año 2002, el nombre de Iván René Valenciano resonó con fuerza en la ciudad de Cartagena de Indias. El carismático delantero, conocido como «El Bombardero», decidió vestir los colores auriverde, en un intento por llevar su experiencia y talento goleador al equipo costeño.
El fichaje de Valenciano despertó grandes expectativas entre los aficionados cartageneros, quienes soñaban con ver a su equipo alcanzar nuevas alturas en el torneo. Sin embargo, su paso por el club sería tan breve como memorable. Un lío legal impidió que el delantero culminará el campeonato, limitándolo a disputar solo un encuentro con la camiseta del Real Cartagena.
Aquel partido se jugó el 20 de octubre de 2002, en el antiguo estadio Pedro de Heredia. El rival era Independiente Santa Fe, uno de los equipos más tradicionales del fútbol colombiano. Valenciano, demostrando su calidad y olfato goleador, anotó dos goles que quedarían grabados en la memoria de los presentes. A pesar de su limitada participación, dejó claro por qué era uno de los delanteros más temidos del país.
La situación legal que lo alejó del torneo tras una orden de captura del juzgado segundo de ejecución de penas al incumplir una sentencia del juzgado 11 penal municipal de Barranquilla del pago 80 millones de pesos por daños morales y materiales a Luz Karime Cortez con quien tuvo una colisión de tránsito.
Esto fue un golpe para el equipo auriverde y sus seguidores, quienes habían depositado en él grandes esperanzas. Tras aquel partido, Valenciano se marchó, dejando un vacío difícil de llenar y el sabor agridulce de lo que pudo haber sido una exitosa etapa en el Real Cartagena.
Así, el paso de Iván René Valenciano por el equipo cartagenero quedó como un episodio fugaz, pero lleno de emociones, un recordatorio del talento y la pasión que el «Bombardero» siempre imprimió en cada cancha que pisó. Real Cartagena esa vez perdió de local 2 goles a 4 con el Santa Fe, pero los aficionados vivieron una tarde de ensueño con el gran Iván René Valenciano en las filas de su Real del alma.



