En un incisivo texto de opinión, publicado en El Universal, el abogado Alcides Arrieta Meza plantea una pregunta crucial para la democracia y la administración pública en Colombia: «Alcalde, ¿es usted un estadista o un avivato?»
Este interrogante busca fomentar un debate que revele las debilidades en la elección de los gobernantes en los niveles nacional, departamental y local, señalando problemas estructurales que afectan la gestión pública y la integridad de los funcionarios.
Arrieta Meza, recurre a dos definiciones fundamentales para su análisis. Un estadista, según la ciencia política, es una persona íntegra, honesta, ética y generosa, dedicada a la búsqueda del bien común. En contraste, el término «avivato» del nuevo diccionario de colombianismos del Instituto Caro y Cuervo, describe a alguien hábil en sacar provecho de las circunstancias, generalmente de manera ilícita.
El reconocido abogado y veedor, critica cómo la cultura del avivato ha permeado la administración pública en Colombia, citando ejemplos de comportamientos deshonestos y prácticas corruptas que socavan la confianza en las instituciones. Hace referencia a un artículo del rector de EAFIT, Juan Luis Mejía, publicado en «El Tiempo», que examina si las administraciones públicas están dirigidas por estadistas o por avivatos que utilizan el Estado como una fuente de enriquecimiento ilícito.
El texto incluye anécdotas y citas que ilustran la falta de ética en la administración pública. Arrieta Meza menciona la respuesta de un funcionario público que veía su cargo como una oportunidad para descansar, y la declaración de un procesado que afirmó que una alcaldía es más rentable que un embarque de cocaína. Estas historias reflejan una visión del Estado como un botín, donde la corrupción y el favoritismo prevalecen.
Arrieta Meza sugiere una serie de preguntas que los ciudadanos deberían plantear a sus alcaldes para evaluar su integridad y sus verdaderas intenciones:
- ¿Alcalde, usted es una persona íntegra, ética y sincera?
- ¿Utiliza el marketing político superficial para ganar popularidad?
- ¿Puede afirmar que no se hizo elegir para enriquecerse usted y sus financistas?
- ¿Cuáles han sido las fuentes de su riqueza?
- ¿Qué financistas de su campaña están en su gobierno o han sido recomendados por estos?
- ¿Usará recursos públicos para apoyar a candidatos en las próximas elecciones?
- ¿Cree que los contratos de prestación de servicios garantizan la estabilidad laboral?
- ¿Utiliza la pasión por el fútbol profesional para aumentar su popularidad?
La crítica de Alcides Arrieta Meza subraya la necesidad de una mayor transparencia y ética en la administración pública. La pregunta «¿Estadista o avivato?» no solo desafía a los gobernantes a reflexionar sobre su conducta y sus motivaciones, sino que también invita a los ciudadanos a exigir rendición de cuentas y a participar activamente en la vigilancia de la gestión pública.
La respuesta a esta pregunta es fundamental para determinar si los líderes están comprometidos con el bien común o si simplemente buscan beneficiarse del poder.



