-
Por: Álvaro González Álvarez, Ph.D., P.E.
Se cumplieron ya seis meses de la administración Turbay en Cartagena de Indias. Hace poco salieron a celebrar con bombos y platillos que la encuesta de Invamer Poll marcó que el 79% de los 200 cartageneros encuestados aprobó la gestión del alcalde. Lo que omiten decir la encuesta y el propio alcalde es que su estrategia de comunicación está basada en contratar a periodistas, dueños de portales noticiosos y algunos de sus familiares en entidades distritales; algo que comparte con Yamil Arana Padaui, gobernador de Bolívar.
Hasta la fecha, se han podido identificar más de treinta personas contratadas (ver listado aquí). Es más, recientemente, el usuario de ‘X’ @ArmandoSimanca5 develó que Turbay, mediante el Contrato No. MC-SECG-011–2024 (del 28 de junio al 28 de julio), hizo uso de los servicios de Revista Semana para la difusión de la gestión de gobierno por un poco más de $21 millones.
La pobre ejecución durante la era Dau y la decepción de parte del electorado, sumado a la contratación de medios para que le ayuden a vender su imagen de salvador, han contribuido a que muchos anden obnubilados; al punto que hay gente en las calles diciendo «que robe, pero que haga» cuando se les hace saber de todas las anomalías en la contratación que se han develado. No sorprende, ya que el cartagenero promedio es emocional y desinformado, panorama similar a lo que pasa en Estados Unidos con la base votante de Trump, quien, sabiéndolo, dijo sin inmutarse en 2016 que si «le disparaba a alguien en medio de la Quinta Avenida no perdería sus votantes».
En un escenario tan desbalanceado en donde parte de la prensa está al servicio del mandatario de turno, es la misma ciudadanía la llamada a hacer contrapeso. No hay de otra. Escudriñar la contratación y cuestionar a los miembros de la administración debe ser el pan de cada día.
Es por eso que mi columna de hoy se enfoca en seis protagonistas: Dumek Turbay Paz (alcalde de Cartagena), Rodolfo Díaz Wright (asesor de alta confianza), Jheivan Pinzón González (contratista en múltiples dependencias, incluyendo la oficina asesora de comunicaciones), Juan Diego Perdomo Alaba (asesor de prensa, comunicadores y medios nacionales), Alfonso Nieves Guerrero (subdirector de Valorización) y Fany Pachón Rodríguez (contratista de la Secretaría del Interior).
He escrito anteriormente sobre todos ellos. Empero, algunos lectores parece que no logran correlacionar que las acciones de cada uno de ellos no serían simples eventos individuales, sino que, por el contrario, darían luces del modus operandi al interior de la actual administración, dado que estas personas hacen parte del círculo cercano del alcalde.
Dumek Turbay
Lo que ha mostrado hasta el momento es micromanejo y sobreexposición en redes sociales. Su equipo de comunicaciones le saca videos hasta de la rodada de un catre, donde el casquito de ‘Bob El Constructor’ y la toallita metida en el bolsillo trasero no pueden faltar en la puesta en escena. La mayoría de las obras que ejecutó en los primeros meses las heredó y ni siquiera tuvo la camaradería de darle los créditos a su antecesor. Por su parte, aquellas que su administración ha contratado muchas han tenido cuestionamientos que van desde excesiva contratación a dedo (incluso una tuvo a dos hermanos: uno como contratista y el otro como interventor) pasando por sobrecostos, falta de diseños de detalle y la no publicación a tiempo.
Turbay hizo campaña montado en el caballito de la indignación, contando los muertos de la pasada administración y culpando la falta de mano dura. Pues bien, la inseguridad es uno de los puntos más débiles de esta alcaldía, lo que demuestra que el tan pregonado “Plan Titán” es un rotundo fracaso, así sea que los concejales Barrios y Toncel le tiren el salvavidas a los ‘gemelos fantásticos’ Hernández: Bruno y Jaime, a quienes, por lo visto, les tocará activar los poderes mágicos del planeta Exxor a ver cómo reducen la criminalidad.
Rodolfo Díaz
Su nombramiento como asesor tuvo cuestionamientos. Y una vez más @ArmandoSimanca5 fue el encargado de la divulgación (ver hilo aquí). La agresividad y pobre argumentación de Díaz se evidenció desde la campaña electoral. Recuerdo que llamó ‘profesional arrutanado’ al arquitecto cartagenero Álvaro Royo (quien vive en China desde hace más de dos décadas) solo por atreverse a cuestionar a Turbay. Supongo que Díaz, en su obtuso razonar, será de los que cree que irse a vivir al exterior es sinónimo de fracaso.
Lo chistoso es que, en su foto de perfil de columnista de El Universal, el caribeño y metemono asesor luce una bufanda a cuadros que dudo sea originaria de la calurosa población de Momil (Córdoba) de la que es oriundo.
Hace poco fue el protagonista de la defensa acérrima de lo que varios consideraron un ecocidio del ecosistema de manglar en el caño Juan Angola. Luego de que el alcalde citara un texto de autoría de Díaz, fue el mismo Rodolfo quien publicara una primera columna en El Universal en donde plasmó su desconocimiento del tema.
Escribí una columna objetando la insensatez de varias personas, entre esas el asesor del alcalde. En vez de aceptar la invitación que le hice a sostener un debate técnico, decidió escribir una segunda nota peor que la primera, en lo que pareció más un afán por reparar su ego frágil vapuleado e intentar recuperar su autoimpuesta imagen de erudito. Los necios son así: no les es suficiente su desconocimiento total de las cosas, sino que también se hace necesario alardear de ello.
El profesor y arquitecto Joel Samper López lo compiló muy bien en un solo trino: «A El Universal debería darle algo más que vergüenza haberse prestado […] para publicar la elegía esa a la ignorancia pedante que hace el asesor de Dumek Turbay».
Jheivan Pinzón
Es una de las personas que ha celebrado más contratos simultáneos con esta administración (cuatro hasta el momento, sin contar el contrato con el Concejo de Cartagena), lo que supone mucha cercanía a Turbay.
Como ya muchos saben, fue separado de Noticias Caracol luego de saberse que hacía parte de la Oficina Asesora de Comunicaciones y Prensa del alcalde. Es más conocido por un infame video que colgó en su portal ‘Ahora In’, mostrando al exalcalde Dau en la intimidad de su apartamento, por lo cual el anterior mandatario interpuso una denuncia penal en contra de Pinzón e indeterminadas personas. Jheivan típicamente no interactúa en redes. Sin embargo, tiene un amiguito que lo defiende a capa y espada no solo a él, sino también a todo aquel cercano a Turbay.
Juan Diego Perdomo
Tiene en común con Turbay que ambos fueron pupilos del exgobernador Juan Gossaín Rognini. Lo curioso es que, contrario a lo que muchos pensábamos, Perdomo tenía un concepto no tan halagador de Turbay y otros políticos. Una reciente publicación del portal ‘Política al Día’ evidenció antiguos trinos de Perdomo en donde criticaba duramente temas que hoy día el alcalde pone en práctica, tales como el apoyo financiero al Real Cartagena y la contratación directa con Edurbe. Incluso sentenció que su actual jefe no tenía visión ni talante (cosa que comparto). No obstante, en junio del año pasado, posaba sonriente en una foto diciendo que estaba orgulloso de ser parte de las toldas de Turbay.
Unos dirán que por la plata baila el perro. Yo, en cambio, prefiero pensar que Perdomo es la personificación de la visión y el talante que le faltaba al alcalde.
Alfonso Nieves
Se la pasó todo el año pasado defendiendo agresivamente a Turbay en redes sociales a punta de improperios y epítetos misóginos, estilo bravucón de barrio. Todavía no sabemos cuáles han sido sus logros en Valorización como tampoco ha querido aceptar un debate técnico que le propuse acerca de drenajes pluviales.
Mientras termino la denuncia que le instauraré por la conducta punible de injuria, quisiera que me respondiera cuatro pregunticas: (1) ¿por qué su perfil de ‘X’ dice que usted tiene una maestría en ingeniería civil, pero en su hoja de vida no aparece reflejada siendo que es un título de más envergadura que sus dos especializaciones?; (2) ¿podría informarme dónde puedo encontrar información de la compañía ‘4 Doral LLC’?; (3) ¿será que la gente de Civilco podría ayudarme con esa información, ya que, según su hoja de vida, ambas empresas funcionan en el mismo domicilio?; y (4) ¿cuándo va a responder la petición EXT-AMC-24–0052720 presentada por la comunidad del barrio El Cabrero respecto a la protección costera y que reposa en su despacho desde el 26Abr2024 (tiempo que excede el límite establecido por la Ley 1755 de 2015 para responder)?
Fany Pachón
Qué más puede decirse que no se sepa de la conducta de Pachón. Chabacanería, chismes e injurias tipo exportación. Tanta es la calidad del producto que decidió enviarle un cargamento a través del Atlántico a la compañía para la que trabajo hace cinco años.
Sé que Fany es muy susceptible a los cuestionamientos, pero es que no para de meterse en líos; y lo que está en la palestra son contratos públicos que son de interés general. En abril de este año, luego de notar varias anomalías en el pago de los aportes a salud, pensión y ARL en varios contratos públicos que Pachón había celebrado, puse una queja ante la Unidad de Gestión Pensional y Parafiscales (UGPP).
El nuevo embrollo es que Pachón adjuntó una certificación de experiencia en la hoja de vida del Contrato No. CD-SICC-0656–2024 que celebró este año con la Alcaldía de Cartagena (y luego en el Contrato No. SS-1448–2024 con la Gobernación de Bolívar). Dicho certificado fue expedido por la ‘Fundación para la Paz, la Convivencia y la Equidad en el Posconflicto’ (cuya representante legal es Marelvis Sampallo Valentín), en donde puede leerse que Pachón trabajó como «[…] gestora en los programas de diversidad, derechos humanos, educación sexual […] a través de un contrato por prestación de servicio […]» desde el 01Oct2017 al 03Jul2022.
Dos cosas captaron mi atención: (a) que Pachón ha venido celebrando contratos desde el 2016 y nunca había presentado esta certificación en el pasado como soporte pese a que la experiencia que se registra estaba relacionada con el objeto de varios contratos y (b) que el certificado de aportes y algunas de las PILA (Planilla Integrada de Liquidación de Aportes) de Pachón no reportaban el pago de varios periodos, además de que el índice base de cotización no era el esperado.
Sospechando que algo raro pasaba, no me limité a la queja ante la UGPP. Es así que también presenté una petición a la representante legal de la Fundación solicitando copia de los contratos y PILA de Pachón. Me tocó interponer una tutela dada la negativa a responder.
Sampayo Valentín, en flagrante contravía con lo expedido por ella misma en la certificación, le respondió primero al Juzgado afirmando que la Fundación era «[…] una entidad sin ánimo de lucro, y por lo anterior la Señora Fanny Dinora Pachón Rodríguez solo prestó un servicio social gratuito […]» (sic).
Luego, en otra comunicación, manifestó que la Fundación «[…] no ha tenido ningún tipo de vínculo jurídico laboral con la señora Fany Pachón Rodríguez, en relación a que en los periodos comprendidos entre el 01Oct2017 hasta el 03Jul2022, nunca se suscribieron contratos ni de prestación de servicios y menos contratos de trabajo con la negativa de que nunca existieron elementos que configuraran una relación laboral o de prestación de servicios» (sic).
Señora Sampayo, una de dos: o usted le mintió al Juzgado, o mintió en la certificación que se presentó en la celebración de dos contratos públicos. Ya le hice saber (a ella) que ambas conductas están tipificadas en el Código Penal Colombiano, y que interpondré una denuncia ante la Fiscalía General de la Nación para que se adelante la correspondiente investigación.
Finalizo enfatizando que no es nada personal en contra de ninguno de ellos. Insisto, si no fueran servidores públicos unos y otros contratistas ni me interesara por su existencia. Lo que pasa es que considero que las personas que se desempeñan en lo público deben tener unos estándares más altos que el común denominador y, por tanto, deberían ser juzgados por el mérito de su carácter y su proceder.
La pregunta que siempre queda en el aire es ¿por qué demonios Turbay se siente tan a gusto con las acciones de estos individuos, haciéndose el de la vista gorda?. Ojalá y nos responda para que no tengamos necesidad de andar especulando acerca de si su administración es un costurero o no.



