"…todo se nos ahogó…todo quedó bajo el agua” “los poquitos animales que salvamos están alzados sobre tablas y mueren por hambre…”
No hay derecho, hambruna, miseria, enfermedades, frío, calor, sin servicios de agua y energía, sin dónde realizar sus necesidades fisiológicas, sin médicos ni medicina, a la intemperie, sin trabajo, aguas contaminadas, el número de afectados es tan numeroso que cualquier cifra raya en dolor inmenso, mientras muchos alcaldes de Sucre, Antioquia, Bolívar y Córdoba, conjuntamente con los gobernadores de esos departamentos saben que el problema de las inundaciones es de vieja data y los robos de los dineros para contrarrestar el mal, que nunca se acabará por efectos de la corrupción, están en el orden de miles de miles de billones de pesos.
Expresiones tales como "todo se nos ahogó…todo quedó bajo el agua” “los poquitos animales que salvamos están alzados sobre tablas y mueren por hambre”, el agua infectada de mercurio de las minas ilegales y la deforestación, bajo la mirada impávida e indolente del estado que incluso no envía las ayudas oportunamente y cuando lo hacen, llegan alimentos no propios de la región, comprados en Bogotá, que son del consumo cachaco, y por supuesto es diferente a la del costeño.
Hacer historia de saber desde cuándo se están robando los dineros para contrarrestar las inundaciones es difícil, pero lo que, si es cierto, todo es netamente por culpa del mismo ser humano y de los mandatarios nacionales, departamentales y municipales, conjuntamente con políticos, contratistas y otros sectores que se han lucrado de la miseria de los mojaneros. Muchos de ellos, todavía están allí, pregonando a diestra y siniestra que hay que cerrar cara e’ gato, pero algunos son alfiles de los que viven sabroso.
La forma inhumana como el estado en su conjunto ha manejado la situación, raya en lo inverosímil, una premisa que no cumplen es ¿por qué razón no cierran cara ‘e gato en época de verano?, ¿…por qué siempre tiene que ser en invierno? La respuesta es demasiado fácil, si lo hacen en verano, se acaba la gallina de los huevos de oro. así de fácil es…debe ser en invierno.
En la reciente reunión realizado en Montería del mal llamado Puesto de mando unificado (PMU) con el director nacional de la Unidad Nacional para la Gestión de Riesgo y Desastre, Carlos Carrillo, se efectuó con la finalidad de hacerle seguimiento a las innumerables afectaciones no atendidas, pero lo insólito fue que solo entraron a dicha reunión, los gobernadores alcaldes y autoridades de las regiones en problema, y dejaron viendo un chispero a los líderes de la región que si conocen todo el andamiaje de la politiquería y la corrupción.
Lo que alega Carrillo, es que, dentro de los llamados líderes, hay dueños de caballos finos, terratenientes, mandaderos de los contratistas y enemigos políticos del actual gobierno. Carrillo alega también que él no ha dicho que Cara e’ gato no se cerraría éste año, que ello estaba escrito en el informe del contratista Juan Leonardo Becerra Moreno, representante del consorcio RCG. Más leña al fuego, lo cierto es que hay bastantes líderes buenos comprometidos con el cierre que es necesario escucharlos.
El problema tiene más de 50 años y así lo han podido pudo constatar no solo el presidente Petro, lo mismo el ex presidente Duque, cuando visitó la Mojana y agregó que a más tardar en diciembre del 2021 se efectuaría el cierre total de la boca que se abrió en el río Cauca conocido como “Cara e’ Gato”, mucho más atrás en Junio 11 del 2007, el expresidente Uribe sobrevoló la región de la Mojana inundada escuchó a alcaldes, comunidad y líderes, aseguró asistencia humanitaria y recursos, para minimizar las consecuencias de las inundaciones.
Ahora la situación está tomando ribetes que pueden desencadenar alteraciones del orden público, cosa que aspiramos no se dé, ya que los gremios que si saben cuáles son las soluciones a la problemática se están organizando, buscando presionar para la búsqueda de soluciones a fin de minimizar los efectos del desastre ambiental Cara e’ Gato…está cada día más…Cara de Gato.



