Cartagena de Indias es la única entre las principales ciudades capitales de Colombia que muestra un aumento en la pobreza extrema. Mientras que ciudades como Barranquilla, Bogotá, Cali y Medellín han logrado reducir sus tasas de pobreza extrema, La capital de Bolívar, se enfrenta a una realidad que demanda una intervención urgente y coordinada.
El coeficiente de Gini, que mide la desigualdad, muestra una ligera reducción en Cartagena, pasando de 0,536 a 0,526 en 2023. Sin embargo, la ciudad sigue siendo la segunda más desigual de Colombia, sólo superada por Bogotá.
Según el DANE el 41,1% de la población cartagenera, aproximadamente 432,378 personas, viven en situación de pobreza monetaria, con ingresos mensuales inferiores a los $474 mil pesos. Aunque este porcentaje muestra una ligera mejora respecto al 43,6% de 2022, la pobreza extrema sigue aumentando, alcanzando un 13,1% en 2023, lo que significa un incremento del 0,4% y afecta a unas 5.300 personas adicionales.
El análisis realizado por el programa privado Cartagena Cómo Vamos (CCV) subraya la gravedad de la situación. La directora de CCV, Eliana Salas Barón, enfatiza que estos resultados «confirman la persistencia de la pobreza como uno de los mayores desafíos de Cartagena, afectando el desarrollo humano y los estándares dignos de calidad de vida.»
Para Eliana Salas Barón y su equipo en CCV, la clave está en la identificación y aplicación de políticas públicas que no sólo aborden la pobreza estructural, sino también la pobreza circunstancial. Esto implica un enfoque que vaya más allá de los ingresos, considerando factores como la educación, la salud, la vivienda y el acceso a servicios básicos de calidad.
El Plan de Desarrollo “Cartagena Ciudad de Derechos” establece una meta ambiciosa: reducir la pobreza extrema al 8%. Para lograrlo, es esencial que la Administración Distrital implemente políticas integrales que incluyan programas de empleo, educación de calidad, acceso a servicios de salud y vivienda digna.



