William Dau Chamat, exalcalde de Cartagena de Indias, ha desatado una tormenta de controversias tras las recientes sanciones de la Procuraduría General de la Nación. En menos de una semana, Dau ha sido objeto de dos fallos en su contra, uno por sus comentarios despectivos hacia los directivos de la Universidad de Cartagena y otro por presuntas irregularidades en un contrato de pruebas de COVID-19. A pesar de las sanciones, Dau se mantiene desafiante y promete continuar denunciando lo que considera corrupción y negligencia.
El fallo más reciente, de primera instancia, lo destituye e inhabilita por nueve años debido a las supuestas irregularidades en la adquisición de pruebas de COVID-19. El otro fallo, de segunda instancia, lo suspende e inhabilita por cuatro meses por llamar «nido de ratas» y «malandrines» a los directivos de la Universidad de Cartagena.
Dau expresó su determinación de seguir hablando claro: «No tengo rabo de paja y le voy a seguir cantando la tabla», refiriéndose a la procuradora Margarita Cabello a quien acusó de buscar desquitarse personalmente y de no hacer nada por Cartagena ni por Colombia. «Quieren sacarme del camino, acumulando, con casos pequeños, maricaditas, tres sanciones en firme para dejarme inhabilitado», afirmó.
Dau considera que las sanciones son parte de un hostigamiento político destinado a silenciarlo e impedir su futura candidatura a cargos públicos. «Soy el alcalde que no robó un solo peso y, sin embargo, soy el más investigado del país», declaró Dau, defendiendo su gestión frente a las críticas de no haber ejecutado grandes obras.
Argumentó que la clase política local le ató las manos, impidiéndole realizar las mejoras necesarias para la ciudad. Muchos critican que su mandato se caracterizó más por sus confrontaciones que por la resolución de problemas urgentes. «Seguiré cantándole la tabla así me sancionen 10 veces», sentenció, dejando claro que no piensa rendirse ante lo que considera una persecución política y personal.



