Gallarda doña Zoila Fernández Rodríguez. Hija del aristócrata, respetado y acaudalado ganadero don Martín Fernández Amor, y doña Ana Cristina Rodríguez. Arraigada en Sincelejo contrajo matrimonio con Reyes Alfonso Montes Pacheco, de la primera y reconocida línea matrimonial de Reyes Montes Banquet conocido ganadero de la región y doña Romana Pacheco.
Doña Zoila Fernández, siempre se ha caracterizado por su altruismo, religiosidad y labor social. Madre de Bernardo José, Juan Carlos, Liliana Cristina, Marta Ligia y Gustavo Montes Fernández, todos profesionales, que valoramos en la máxima consideración a la matriarca de la familia.
Narra doña Zoila las fiestas en el Club Sincelejo, de los más granado de la sociedad Sincelejana de la época, antes de la llegada de los «turcos» con sus telas al hombro y la gritería en el mercado de Sincelejo, donde hoy día los tienen en el quehacer de dependientes, pero en los supermercados europeos.
Refiere tambien el rechazo del que eran objeto los «turcos», quienes comenzaron a aumentar su poder adquisitivo, brindaban grandes banquetes que pasaban desérticamente. Nadie les asistía. Al extremo que inauguraron el Club Unión, porque no eran aceptados en el Sincelejo.
En su labor social doña Zoila fue una verdadera evangelizadora, de la mano de Mayito de Fadul en la carismática legión de María. Biblia y obras en mano eran sus recorridos por la barriada sincelejana. A las cuales en su particular manera acompañaba también a doña Ramonita de Merlano. Educando generaciones. Obras que prefirieron toda su vida mantener lejana de los reflectores, pero concretas. Conozco más de una de esas misiones en salud, entre otras.
Cómo primera dama de Sincelejo, cuando don Reyes Alfonso Montes fue alcalde de la ciudad, siempre estuvo del lado de los necesitados, con gran sensibilidad hacia los niños, siendo los diciembres inolvidables en alegría para los mas vulnerables.
Recuerda de manera especial en el internado de «las monjas» a su gran amiga Yolanda Feris (qepd). No olvida por supuesto a Edith Montes (qepd) y a la alegre Magaly Hernández de Vergara. Ni que decir del médico de la familia Rafael Montes Ruiz.
No se cansa doña Zoila Fernández de Montes, aún hoy a los 90 años de edad de evangelizar y servir. Siempre tiene una palabra de esperanza y fe para el que la necesita. Recuerda como albergó a huérfanos en su casa, y alentó a viudas a continuar. Jamás actúa a esperando agradecimiento. No quedan por fuera sus amigas y damas de compañía, Esther Escobar, Rosita Salcedo ( qepd), Diana Benavides (qepd) y Ana Nova.
Es la única sobreviviente y con la lucidez envidiable de sus hermanos. Siempre lleva en el alma a su recordado hermano Alfredo Víctor Fernández. Sus hermanas del segundo matrimonio de su padre don Martín Fernández, quien enviudó, son Nacha y Josefa Eulalia Fernández.
Con Nacha fue dueña del almacén Zoyna que hizo historia comercial de la buena en Sucre y posteriormente en su espíritu comercial abrió la Casa de La Novia famosa empresa de la confección sucreña, sur de Bolívar, incluso Montería, pasaron por La Casa de La Novia, cuando Sincelejo era Sincelejo y de Monteria venían a comprar a la capital sucreña. Eso hoy no se ve, pero todo volverá a su curso, porque la vida es cíclica.
Gracias doña Zoila, o Zoilita, como le decía su otra gran amiga, Doña Alicia de Pavejau (qepd) porque sin tantos reflectores siempre ha servido a su tierra.



