La violencia en Cartagena de Indias sigue cobrando vidas mientras la administración distrital parece estar desconectada de la realidad. El establecimiento comercial ‘La Jugadita’, en el mercado de Bazurto, fue el escenario de un asesinato más en la ciudad, interrumpiendo la alegría y el ambiente musical que se vivía allí.
Dos sicarios irrumpieron en el local para acabar con la vida de Ernesto Caraballo Franco, de 41 años, en un hecho que refleja la creciente inseguridad en la capital de Bolívar.
Este nuevo hecho de sangre ocurrió cerca de la glorieta sobre la avenida Pedro de Heredia. Un desconocido ingresó al local y, sin mediar palabra, disparó repetidamente contra Caraballo, quien en ese momento estaba tomando cervezas.
La víctima, con ocho anotaciones judiciales por delitos como hurto calificado, porte ilegal de armas, tráfico de estupefacientes y violencia intrafamiliar, falleció en el lugar. Las autoridades revisan los videos de las cámaras de seguridad para identificar al responsable del crimen.
Este asesinato es uno más de los muchos episodios violentos recientes en la capital de Bolívar. En el semestre anterior, la ciudad registró 197 homicidios, la mayoría en acciones sicariales. Sin embargo, mientras los cartageneros viven en constante miedo y alerta, el alcalde Dumek Turbay parece estar más interesado en promover fiestas y eventos deportivos que en abordar de manera efectiva la crisis de seguridad.
La desconexión entre las prioridades del alcalde y las urgentes necesidades de seguridad de los ciudadanos ha generado críticas y descontento entre la población. Los cartageneros exigen acciones concretas y efectivas para frenar la violencia y recuperar la paz en la ciudad, esperando que las autoridades distritales enfoquen sus esfuerzos en garantizar la seguridad y bienestar de todos los habitantes.



