Si hay alguien que ha estado constante en la lucha por el regreso de la democracia y libertad en Venezuela, ha sido el exvicepresidente de Colombia, Francisco Santos. No lo hace del todo «gratis» sino que es consciente que la suerte democrática de Colombia, depende en gran parte de lo que sucede electoralmente en Venezuela.
Venezuela es un país que con Maduro ha conocido la miseria del pueblo y la abundancia de un gobierno corrupto, con una billetera abultadísima para intentar entre otros, influir en el orden democrático de Latinoamérica, siendo la joya de la corona Colombia. Con Petro de presidente le es más cercano que lejano, muy a pesar de una que otra simulada escaramuza.
Seguramente Petro sudará «petróleo» desde el inicio de las votaciones venezolanas, hasta el cierre y anuncio de quien gane la contienda. Petro sabe que sin Maduro su camino por permanecer su «proyecto» -que todavía no se sabe cuál es- se le hace casi imposible lograr.
De allí que la agenda de Petro este domingo está en modo Venezuela. Si se levanta temprano. El fervor venezolano está, se vive, se siente, pero la incertidumbre lo está aún más. Maduro no tiene nada seguro, porque por mucho control que tenga, nadie sabe a ciencia cierta el final. La sombra de Putin, China, y Estados Unidos, creamos o no , está presente en estas elecciones. Hay un terreno ganado e interesante para los comunistas mundiales, que no se lo van a dejar quitar.
En las elecciones de Venezuela preocupa todo. Preocupa que pierda Maduro, por la reacción de él, los militares y su aliados contra un pueblo al que que le han hecho de todo, sin distingo de clases, preponderancia social, política. Encarcelan, torturan y hasta asesinan, incluso los señalan de haberlo hecho fuera de las fronteras venezolanas. No hay límites para aferrarse al poder. Igual preocupa la perdida o robo de las elecciones a la oposición, representada por Edmundo González Urrutia.
De no salir ganador por cualquier circunstancia, el fervor de un pueblo -que ante el cierre de las fronteras terrestres, están llegando en masa por agua- transformado en frustración, si lo reprimen, es tragedia anunciada. Todo preocupa en Venezuela, hasta si los venezolanos saben votar y conocen que María Corina no está presente en el voto de este domingo. No se si el mundo entero, pero gran parte del mundo, tiene sus ojos puestos en lo que ocurra este domingo 28 de julio de 2024 con las elecciones presidenciales del país, del libertador Simón Bolívar.
Coletilla: En Sucre se intenta abrir «macabro» capítulo de dirigente político a un tal Johnny Avendaño, que debe dar más explicaciones, que demostrar vergonzosas intenciones electorales al Congreso.




