En un movimiento que ha generado una tormenta de críticas, la Directora de Talento Humano de la Alcaldía de Cartagena de Indias, Yira Tatiana Morales Castro, ha expedido una serie de decretos para nombrar de manera provisional a varias personas en diferentes dependencias de la Alcaldía.
Estos nombramientos, según denuncian diversas organizaciones sindicales, favorecen a individuos cercanos a la actual administración, lo que ha suscitado serias preocupaciones sobre la transparencia y equidad en la gestión pública.
Los sindicatos SINSERPUBLICOLOMBIA, SINTRAEDECAR y SINTRAEPCOL, bajo la representación de sus líderes Luis Pérez Ramos, Jairo Cabarcas Marzal y Fredy Valiente Núñez, han expresado su indignación ante lo que consideran una repetición de los vicios de administraciones pasadas.
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Los dirigentes sindicales han subrayado que en la actual planta de personal no existen funcionarios en carrera administrativa que cumplan con los perfiles requeridos para estos cargos, lo que cuestiona la legalidad de los nombramientos.
Asimismo, los sindicatos critican la falta de transparencia en la publicación de las vacantes. Anteriormente, los avisos se enviaban por correo electrónico a todos los empleados, pero ahora se publican en una página web de difícil acceso para muchos trabajadores, lo que limita la participación y fomenta la opacidad.
Un caso emblemático es el de Concepción Díaz Silva, cuyo nombramiento fue ordenado por vía judicial. No obstante, los sindicalistas denuncian que numerosos fallos de tutela que exigían la inclusión de otros empleados en la administración han sido ignorados, lo que ha llevado a situaciones trágicas, como la muerte de Pachita Álvarez (q.e.p.d.) mientras esperaba su vinculación.
La situación ha encendido las alarmas debido a investigaciones en curso por parte de la Fiscalía y la Procuraduría sobre presuntos actos de corrupción vinculados a estos nombramientos.
Los líderes sindicales advierten que estos acontecimientos reflejan un preocupante patrón de comportamiento similar al de administraciones anteriores, minando la confianza pública en la actual gestión.
Esta cadena de irregularidades y favoritismos pone en jaque la credibilidad de la administración de Cartagena, y exige una pronta y transparente revisión de los procesos de nombramiento para garantizar la equidad y el respeto a los derechos de todos los empleados públicos.



