La violencia en Cartagena de Indias y sus corregimientos ha alcanzado niveles alarmantes, con siete muertes violentas registradas entre la noche del viernes 2 y la madrugada de este domingo 4 de agosto. De estos casos, cinco son homicidios y dos corresponden a presuntos sicarios abatidos por la Policía luego de un asesinato en el barrio Fredonia.
El crimen más reciente ocurrió alrededor de las 4 de la madrugada de este domingo en el barrio Nelson Mandela, sector La Batea. La víctima, identificada como Geovanny José Córdoba, fue atacada brutalmente durante una riña violenta, siendo apuñalada varias veces en el pecho, cuello y rostro. El cuerpo fue trasladado a la morgue de Medicina Legal en el barrio Zaragocilla por funcionarios del CTI de la Fiscalía. La Policía Metropolitana aún no ha esclarecido los motivos del ataque.
Este homicidio se suma a otros eventos violentos que han sacudido a la ciudad. La noche del sábado, en la vía al corregimiento de Barú, un vigilante fue asesinado al parecer al oponerse al robo de su arma de dotación.
El viernes fue especialmente sangriento, con tres hombres asesinados por sicarios en motocicletas en diferentes barrios de la ciudad. Las víctimas fueron identificadas como Ever Mendoza Blanco, de 27 años, asesinado en Villa Rosita; Wilson De Ávila Licona, de 45 años, en Ternera; y Juan Carlos Teherán Ortiz, alias ‘el Pitu’, de 43 años, en Fredonia, quien tenía un amplio prontuario criminal.
Tras el asesinato de Teherán Ortiz, la Policía persiguió a los dos presuntos sicarios hasta el sector Ronda Real, en Santa Lucía, donde fueron abatidos. Los sicarios aún no han sido identificados oficialmente por las autoridades.
Además de los homicidios, la ciudad enfrenta un caso de desaparición que ha captado la atención pública. Valentina Posada está desaparecida, y se ha ofrecido una millonaria recompensa por información que conduzca a su paradero.
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La situación en Cartagena de Indias refleja una crisis de seguridad que requiere una respuesta urgente y coordinada por parte de las autoridades locales y nacionales para restaurar la tranquilidad y la confianza de la ciudadanía. El llamado “Plan Titan” del alcalde Turbay no muestran resultados, las cifras por sicariato siguen creciendo de manera alarmante. En julio fueron 39 homicidios.



