La escalada de violencia que azota a la histórica Cartagena de Indias ha forzado a la invidente administración de Dumek Turbay a tomar una medida extrema: solicitar la intervención de las Fuerzas Especiales Urbanas de la Armada Nacional para recuperar el control de las calles que de momento son escenario de sangre y dolor.
En un consejo extraordinario de seguridad, liderado por el secretario del Interior, Bruno Hernández, se tomó la decisión de solicitar el apoyo militar como punto de inflexión en la lucha contra las bandas criminales que según los análisis son las que vienen sembrando el terror en los barrios de la ciudad.
Esta medida se tomó en un contexto de urgencia tras una serie de homicidios y enfrentamientos entre bandas que han dejado un rastro de sangre y temor en la capital de Bolívar.
Las Fuerzas Especiales Urbanas, conocidas por su riguroso entrenamiento y su capacidad para operar en entornos urbanos complejos, serán desplegadas en las zonas más conflictivas para apoyar a la Policía Metropolitana en su lucha contra el crimen organizado.
Bruno Hernández no dudó en destacar la magnitud del desafío: “Estamos en una guerra abierta contra el crimen. La disputa por el control del territorio entre las bandas no solo pone en riesgo a nuestros jóvenes, sino que amenaza la paz de toda la ciudad. Con la intervención de las Fuerzas Especiales, enviamos un mensaje claro: Cartagena no se rendirá.”
El respaldo de la Armada no solo se enfocará en operaciones tácticas, sino que también incluirá inteligencia y tecnología avanzada para identificar y neutralizar a los cabecillas de las organizaciones criminales. La intervención militar se verá reforzada por una nueva estrategia de la Fiscalía, que busca mejorar la recolección de pruebas en escenas de crímenes violentos y optimizar los allanamientos en puntos clave.
La presencia de tropas de élite podría tener efectos inmediatos en la seguridad, pero también plantea preguntas sobre las libertades civiles y el impacto en la economía local, especialmente en sectores dependientes del turismo.
Mientras tanto, la Policía Metropolitana ha intensificado su ofensiva con una serie de operativos para desmantelar las redes de microtráfico que alimentan la violencia. El reciente arresto de alias ‘Chilindrina’, un joven de 19 años acusado de un homicidio en el sector de Chambacú este jueves 29 de agosto, es un ejemplo de la respuesta rápida que las autoridades buscan implementar en toda la ciudad. La victima mortal fue identificada como Giovanni Alfonso Posso López, de 45 años de edad, quien conducía su motocicleta por el carril prohibido del solo bus de Transcaribe, cuando fue sorprendido por dos sicarios que desde otra motocicleta en movimiento, le dispararon y le causaron la muerte en plena vía pública sin importar lo transitado del sector.

Sin embargo, la intervención de la Armada podría tener repercusiones más amplias. Para algunos, representa una señal de esperanza y seguridad; para otros, un indicio de que la situación ha llegado a un punto de quiebre. La ciudadanía se encuentra en un estado de tensión, esperando que estas acciones drásticas logren lo que las estrategias anteriores no pudieron: devolverle la paz a Cartagena.
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El secretario Hernández concluyó con un mensaje desafiante: “No permitiremos que el crimen tome el control. Estamos comprometidos a devolver la seguridad a cada rincón de nuestra ciudad”.



