A pesar de la extensión del decreto, los taxistas cartageneros expresan preocupación por la falta de soluciones estructurales en el sistema de transporte público.
La prórroga del Decreto 1145 de 2023, que regula la rotación del pico y placa para taxis en Cartagena de Indias, ha sido recibida con una mezcla de resignación y preocupación por parte del gremio de taxistas.
A partir del 2 de septiembre y hasta el 30 del mismo mes, los conductores de taxis seguirán bajo la misma rotación de circulación que se venía aplicando, con dos dígitos restringidos cada día durante 24 horas. Pero detrás de este aparente ajuste temporal, hay una serie de inquietudes sobre la efectividad y el impacto de estas medidas.
Aunque la intención del decreto es clara —regular el tráfico y mejorar la movilidad en una ciudad congestionada—, muchos taxistas se sienten atrapados en un ciclo sin fin de restricciones que no abordan los problemas de fondo del sistema de transporte público. “Nos dicen que esto es para mejorar el tráfico, pero la verdad es que seguimos con los mismos problemas. No se ha hecho nada para mejorar la infraestructura ni para ofrecer alternativas reales a los taxistas”, dijo Andrés Martínez, quien lleva más de 15 años trabajando como taxista en la ciudad.
El Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT) asegura que la medida es necesaria para mantener el orden vial y que las mesas de trabajo con propietarios, empresarios y sindicatos continúan en marcha. Sin embargo, las soluciones estructurales parecen estar lejos de ser implementadas. Los taxistas, por su parte, expresan su frustración ante la falta de avances concretos en temas como la seguridad, la regulación de plataformas de transporte y la mejora de la infraestructura vial.
La medida, que restringe la circulación de taxis durante 24 horas según el último dígito de la placa, también tiene un impacto económico considerable en los conductores. Para muchos de ellos, perder un día de trabajo significa una disminución significativa en sus ingresos. “Es un golpe duro, especialmente para los que tenemos deudas y estamos pagando la cuota del carro. Un día sin trabajar es un día sin ingresos, y eso se siente en la casa”, señala otro taxista afectado.
Además, la medida no solo afecta a los conductores, sino también a los usuarios que dependen del servicio de taxi, especialmente en horas pico o en zonas menos accesibles donde las alternativas de transporte son limitadas. Algunos cartageneros han expresado su malestar por la dificultad para encontrar un taxi disponible durante las restricciones, lo que ha llevado a un aumento en la demanda de servicios informales.
La extensión del pico y placa es solo una pieza del rompecabezas en la compleja tarea de gestionar el transporte en Cartagena. La ciudad enfrenta desafíos significativos, como la necesidad de modernizar su infraestructura vial, regular el transporte informal y mejorar la calidad del servicio de transporte público.
Mientras tanto, el gremio de taxistas continúa esperando soluciones que realmente aborden sus necesidades y las de los usuarios. “Estamos dispuestos a trabajar con las autoridades, pero necesitamos que también nos escuchen y nos ofrezcan soluciones reales, no solo más restricciones”, dice un directivo sindical.
- Lunes, 3 y 4
- Martes, 5 y 6
- Miércoles, 7 y 8
- Jueves, 9 y 0
- Viernes, 1 y 2
La prórroga del pico y placa en Cartagena es una medida que, si bien tiene un objetivo claro, no puede ser vista como la solución definitiva a los problemas del transporte en la ciudad. Es necesario un enfoque más integral que incluya la mejora de la infraestructura, la regulación del transporte informal y un diálogo más efectivo con el gremio de taxistas para construir un sistema de transporte que realmente funcione para todos. Mientras tanto, tanto conductores como usuarios seguirán navegando por las aguas turbulentas de un sistema que, hasta ahora, ha ofrecido más preguntas que respuestas.



