En Cartagena de Indias la Institución Educativa Mercedes Abrego se encuentra en un estado lamentable. Los salones de la sede principal muestran un deterioro evidente; los techos amenazan con colapsar, los pisos están rotos, y la infraestructura parece estar a un paso de derrumbarse.

Los estudiantes, en lugar de concentrarse en sus estudios, hacen filas para pelear uno de los pocos pupitres disponibles, una imagen que refleja el olvido en el que ha caído esta institución educativa.
Las promesas del gobierno de Dumek Turbay, que debieron traer alivio, se han quedado en meros anuncios. Se entregaron 30 computadores, pero, curiosamente no hay una sala de informática en funcionamiento. Septiembre avanza y las soluciones siguen siendo una ilusión, mientras los daños estructurales y las malas condiciones siguen siendo una realidad ineludible que pone en riesgo la vida de docentes y estudiantes.

El docente Enrique Guzmán, señala que es un deber por parte del gobierno local dotar a las instituciones para garantizar la seguridad como la permanencia del estudiantado que merece salones dignos. «La comunidad educativa espera que estas exigencias no sean simplemente eco en el vacío, sino que se traduzcan en acciones concretas que devuelvan la dignidad a este espacio de aprendizaje».
Tanto los estudiantes como los padres de familia y docentes exigen a las autoridades cumplir con su obligación de garantizar condiciones adecuadas en la institución educativa pues el futuro de estos jóvenes no puede seguir pendiendo de promesas incumplidas y políticas de abandono.



