Lo que debía ser una inspección rutinaria casi se convierte en un hecho trágico. Durante la demolición controlada de una estructura en la Institución Educativa Soledad Román de Núñez, el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, estuvo a pocos metros de un peligro inminente.
El evento se desarrollaba de manera planificada cuando, tras la caída de la primera pared, el mandatario decidió acercarse a la maquinaria amarilla para supervisar el proceso de cerca. Fue entonces cuando una segunda estructura de concreto cedió de manera inesperada, generando alarma entre los asistentes. Rápidos reflejos y la advertencia del personal evitaron que el alcalde resultara herido, logrando salir ileso.
El susto evidenció los riesgos inherentes en este tipo de operaciones y evidenció la importancia de extremar las medidas de seguridad, incluso en actividades bajo control. El hecho no dejó lesionados, pero sí una advertencia sobre lo imprevisible de situaciones como esta.



