El barrio Getsemaní de Cartagena de Indias, testigo de siglos de historia, está viendo uno de sus íconos más queridos cobrar nueva vida. La fachada de la emblemática Iglesia de La Trinidad, punto de encuentro espiritual y social de la comunidad, está siendo restaurada por un grupo de 20 jóvenes, aprendices y egresados del Taller de Pintura de la Escuela Taller Cartagena de Indias (ETCar).
Durante las próximas dos semanas, estos jóvenes, utilizando la técnica colonial de pintura al temple, trabajarán en la recuperación de este importante recinto, devolviéndole el brillo que durante más de dos años se había desvanecido. Esta técnica, que emplea polvo mineral, agua, cal hidratada y resina, es un guiño a las antiguas tradiciones constructivas que caracterizan el patrimonio arquitectónico de la histórica ciudad.
Para Sandra Schmalbach, directora general de la ETCar, este proyecto es más que una simple restauración: “Nuestros aprendices no solo aprenden con las manos, sino también con el corazón. Cada pincelada en esta iglesia representa la conexión entre pasado y presente, donde la historia se preserva para futuras generaciones. Es un orgullo para nosotros ser parte de este proceso que reaviva el alma del barrio”.
La intervención es fruto de una colaboración entre la ETCar, la Junta de Acción Comunal de Getsemaní y la Oficina de Gestión Social de la Alcaldía. Con el apoyo del padre William Alberto Nárvaez Meza, líder de la parroquia, se decidió devolverle el esplendor a uno de los puntos turísticos y religiosos más visitados de Cartagena.
“Este es un esfuerzo que no solo embellece nuestro espacio, sino que también refuerza el sentido de comunidad y pertenencia entre los getsemanicenses”, dijo el padre Narváez.
El proyecto, que refleja el compromiso con la preservación del patrimonio, no solo embellece el espacio urbano, sino que también otorga a estos jóvenes una valiosa experiencia laboral, fusionando aprendizaje y acción para el beneficio de toda la ciudad.



