Después de años de reclamos ignorados y escuelas deterioradas, el programa «Manos a la Escuela», lanzado este viernes 20 de septiembre de 2024 por la Alcaldía Distrital de Cartagena, parece ser el inicio de una solución para la infraestructura educativa de la ciudad.
Con una inversión inicial de 19 mil millones de pesos, este ambicioso proyecto busca intervenir nueve instituciones educativas prioritarias, beneficiando a más de 11 mil estudiantes.
Entre las escuelas seleccionadas están la I.E. Acisclo De Ávila Torres (Bocachica), Normal Superior de Cartagena y Rafael Núñez. La intervención incluye la renovación de redes eléctricas, reparaciones de techos, baterías sanitarias y la adecuación de cocinas, con el objetivo de proporcionar entornos escolares seguros y funcionales.
Sin embargo, aunque las obras son celebradas por la comunidad, surge la pregunta: ¿este esfuerzo realmente responderá a las necesidades urgentes de toda la población estudiantil?
El secretario de Educación Distrital, Alberto Martínez, aseguró que este es solo el comienzo de una «gran revolución» en la infraestructura educativa, con planes para intervenir más colegios y una proyección de inversión que supera los 450 mil millones de pesos durante el cuatrienio. Pero los retos son enormes.
El programa promete no solo transformar las instalaciones físicas, sino mejorar el acceso a una educación de calidad. Pero mientras el proceso avanza, el tiempo dirá si esta intervención será el cambio estructural que Cartagena tanto necesita, o si quedará como un parche más en una larga historia de promesas incumplidas en el sector educativo.



