A 78 aumenta el número de personas fallecidas tras el naufragio de un barco en el lago Kivu, en el este de la República Democrática del Congo (RDC), mientras al menos 87 personas continúan desaparecidas. El accidente, que tuvo lugar el pasado jueves 3 de octubre de 2024, ha conmocionado a la región, con operaciones de búsqueda y rescate aún en marcha.
«El balance provisional es de 78 muertos, 87 desaparecidos y 9 sobrevivientes. Sin embargo, nuestros equipos siguen trabajando para encontrar más cuerpos», informó a EFE el gobernador de la provincia de Kivu del Sur, Jean-Jacques Purusi, por vía telefónica. Purusi señaló que el naufragio podría haberse debido al hundimiento de la estructura del barco, que se encontraba sobrecargado, una situación común en este tipo de embarcaciones que operan en la región.
El accidente ocurrió cerca de las 11:00 hora local (10:00 GMT), a unos 700 metros del puerto de Kituku en Goma, capital de Kivu del Norte. El barco, identificado como «MV Merdi», provenía de Minova, en la provincia de Kivu del Sur, y transportaba tanto pasajeros como mercancías con destino al mercado local. Aunque no se ha confirmado el número total de personas a bordo, medios locales estiman que había unos 300 pasajeros.
El número de sobrevivientes varía según las fuentes. El vicegobernador de Kivu del Norte, Jean-Romuald Ekuka Lipopo, había informado previamente de al menos 58 personas rescatadas con vida, cifra que contrasta con el más reciente balance del gobernador de Kivu del Sur.
En respuesta a la tragedia, el presidente de la RDC, Félix Tshisekedi, ha ordenado al viceprimer ministro y ministro de Transportes, Jean Pierre Bemba, iniciar una investigación para esclarecer las causas del naufragio y tomar medidas para prevenir futuros incidentes. «Es imperativo que se tomen medidas estrictas para que esta tragedia no se repita», señala el comunicado oficial de la Presidencia.
El hundimiento del «MV Merdi» no es un hecho aislado en la RDC, donde los naufragios son frecuentes debido a la falta de infraestructuras y la dependencia del transporte fluvial en un país de geografía accidentada. Los barcos, a menudo en condiciones precarias, suelen viajar sobrecargados y sin las mínimas medidas de seguridad, lo que eleva el riesgo de tragedias en los ríos y lagos del país. Apenas dos semanas antes, otro naufragio en la provincia de Kwango dejó al menos 24 muertos en el río del mismo nombre.
La situación pone de relieve la necesidad urgente de mejorar las condiciones de transporte en el Congo, donde cada año se repiten este tipo de desastres.



