Un operativo conjunto del GAULA de la Policía y la Fiscalía General de la Nación culminó con la captura de dos peligrosos presuntos delincuentes, conocidos como alias “Chopa” y “Juanchis Parra Fierro”, vinculados a una serie de secuestros y robos en el municipio de Mahates, Bolívar.
Tras siete meses de investigaciones, las autoridades lograron desarticular a estos miembros de la subestructura Nicolás Antonio Arango Reyes del Clan del Golfo, quienes se hacían pasar por ganaderos para perpetrar sus crímenes.
La investigación reveló un modus operandi inquietante: los capturados se infiltraban en fincas bajo la fachada de comerciantes de ganado. Una vez familiarizados con el lugar y sus propietarios, regresaban en la oscuridad de la noche, encapuchados y armados, para secuestrar a las víctimas y exigirles transferencias bancarias a cuentas que ellos controlaban.
Además de amenazar y amordazar a los empleados de las fincas, los delincuentes ejercían una violencia escalofriante para garantizar su impunidad. Un giro crucial en la investigación se dio cuando una de las víctimas reconoció a “Chopa” a través de una fotografía en redes sociales, al identificar un reloj de alta gama que le había sido robado.
Alias “Chopa” fue detenido mientras intentaba evadir la justicia, haciéndose pasar por mototaxista en la vía Nacional, cerca del peaje de Malagana. Su papel como supuesto líder comunitario y su postulación al Concejo de Mahates en las elecciones de 2023 añaden una capa de cinismo a su perfil criminal.
En contraste, alias “Juanchis Parra Fierro”, capturado en San Basilio de Palenque, era responsable de custodiar y amenazar a las víctimas durante los delitos.
Las investigaciones también están indagando posibles delitos sexuales perpetrados por estos dos hombres, en relación con un ataque ocurrido en la vereda La Pava. Ambos están a disposición de la Fiscalía General de la Nación, y un juez les ha dictado medida de aseguramiento en centro carcelario.



