DENUNCIA | El pasado miércoles 9 de octubre del año en curso, José Rodríguez Rangel, un abogado y padre de un niño con autismo, se vio envuelto en una situación alarmante frente a la IPS Servimeda, ubicada en el barrio Manga de Cartagena de Indias, cuando un agente de tránsito en compañía del subdirector operativo de la entidad, le impusieron un comparendo mientras esperaba la entrega de su hijo tras una sesión de terapia.
Rodríguez Rangel, residente en Turbaco, Bolívar, asegura que llegó a la institución alrededor de las 3:55 p.m., cinco minutos antes de que le entregaran a su hijo. Al parquear su vehículo frente a la IPS, su esposa ingresó para recoger al niño, mientras él permaneció dentro del auto con el motor encendido. En ese momento, se acercó una patrulla de tránsito, liderada por el subdirector operativo, Jesús Durán, acompañado del agente Santander Taffur, quien toca la ventana del vehículo y solicitó los documentos.
Confiando en que se trataba de una verificación rutinaria, Rodríguez Rangel entregó sus documentos al agente. Sin embargo, su sorpresa fue mayúscula al ver que este comenzaba a tomar fotografías del vehículo, indicándole que se le impondría un comparendo por mal parqueo.
Indignado, Rodríguez Rangel, confrontó al agente, quien le informó que estaba mal parqueado. «¿Dónde se supone que debo parquearme?», cuestionó el padre, explicando que había otros vehículos en la misma área que no estaban siendo sancionados. A pesar de sus esfuerzos por comunicar las necesidades especiales de su hijo y las dificultades de movilidad de su esposa, los funcionarios mostraron una falta de empatía alarmante.
Este incidente resalta un preocupante patrón de abuso de autoridad y trato desigual por parte de las autoridades de tránsito en Cartagena de Indias. Rodríguez Rangel espera que su denuncia sirva para visibilizar la falta de sensibilidad en el manejo de situaciones que involucran a personas con discapacidades. “Soy padre de un niño con discapacidad, y estoy aquí solo para recogerlo. No es justo que se me trate de esta manera”, expresó.
La comunidad está llamada a reflexionar sobre la importancia de garantizar los derechos de todos, especialmente de aquellos que enfrentan mayores desafíos. Este caso pone de manifiesto la necesidad urgente de revisar las prácticas de las autoridades de tránsito y su capacitación en el trato hacia personas con necesidades especiales.
Las reacciones no se han hecho esperar, y diversas organizaciones de defensa de los derechos de las personas con discapacidad han manifestado su apoyo a Rodríguez Rangel, exigiendo una investigación sobre el incidente y un cambio en las políticas de atención y sanción por parte de las autoridades locales.




