La mañana de este 28 de octubre de 2024, se confirmó el fallecimiento de Daira Galvis Méndez, una figura influyente en el ámbito político y legal de Colombia. Nacida en Cartagena de Indias el 4 de octubre de 1953, dedicó su vida a la defensa de los derechos y la justicia, primero como abogada y luego como senadora. A lo largo de sus 30 años de carrera, se destacó en Derecho Penal y Criminología, siendo una voz activa en el Senado de la República desde 2006 hasta 2022.
Egresada de la Universidad de Cartagena y con un Doctorado en Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Nacional de Colombia, Galvis fue reconocida por su vasta experiencia profesional y su compromiso social. Su trayectoria incluyó importantes roles en organizaciones gremiales y su participación activa en causas comunitarias, especialmente en favor de las poblaciones más vulnerables de Cartagena.
Su carrera en el servicio público comenzó en 1990, cuando fue elegida concejal de Cartagena. Posteriormente, se postuló al Senado por Convergencia Ciudadana, donde fue elegida y se unió al Partido Cambio Radical, consolidándose como una senadora independiente y respetada. Durante su tiempo en el Congreso, alcanzó importantes logros legislativos y se destacó en la Comisión V de Asuntos Mineros, Energéticos y Agropecuarios. Recibió numerosas distinciones por su labor en la defensa de derechos y su capacidad de liderazgo.
También participó en diversas actividades directivas: fue miembro de la Junta Directiva de Telecartagena en representación de Telecóm, ex secretaria del Colegio de Abogados de Bolívar y presidenta y vicepresidenta de la Asociación de Abogados Litigantes del Capítulo Bolívar. Su legado intelectual incluye obras significativas en el ámbito del derecho, como «El Fraude Procesal» y «El Restablecimiento del Derecho en lo Procesal Penal».
Sin embargo, su carrera no estuvo exenta de controversias. A lo largo de su trayectoria política, enfrentó investigaciones por presuntos nexos con grupos armados ilegales y por la indebida destinación de dineros públicos, además de un caso archivado por conflicto de intereses en la elección del Procurador. Estas situaciones, aunque no concluyentes, marcaron su legado político y la percepción pública en torno a su figura.
Galvis fue abogada de Enilce López Romero, alias «La Gata», un caso que atrajo la atención mediática. Además, su hijo, José Carlos Patrón Galvis, recibió más de $434 millones en contratos con el Estado desde 2015, generando controversias sobre posibles conflictos de interés. Galvis figura en el registro de Instrumentos Públicos de Cartagena como propietaria de ocho inmuebles, incluyendo cuatro apartamentos, tres garajes y un lote de 4.000 metros cuadrados.



